Una instantánea de tu cuerpo es suficiente para que se
renueve la certeza de que “ser en tu vida” prolonga aquella visión que durante
tanto tiempo había estado persiguiendo. Ser en tu vida es suficiente para que
de nuevo nazca ese instante que el tiempo prolonga, convirtiendo lo efímero y
fugaz de un encuentro en la trama de toda una vida. Ser en tu vida es tejer mi
destino con el tiempo denso del que se nutren nuestras almas.
1978: Nicolas II en el Potemkine
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Contenido de esta entrada:
Introducción
El álbum Nicolas II
Introducción
En este artículo traemos el tercer y último álbum de la banda francesa de
...
Hace 12 horas
