Ella dijo: me voy. Él contestó: ¿a dónde?, e inmediatamente, sin vacilar, le susurró al oído: voy
contigo. Sus cuerpos se fundieron en un mismo gemido saturado de tiempo denso, el mismo que
anuncia la inminencia de una recíproca convulsión o el éxtasis diferido y
prolongado. Otros lo llaman orgasmo.
Jakob Wassermann: Golowin
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*Idioma original:* alemán
*Título original:* Golowin
*Traducción:* Miriam Dauster en castellano para Navona
*Año de publicación:* 1920
*Valoración:* entre re...
Hace 19 horas
