All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


jueves, 14 de julio de 2016

INDIVIDUALIA 5 (Nuevo número de la revista)

Ya está en la red el número 5            https//revistaindividualia.wordpress.com
Nº 5- Verano de 2016

1- Una frase con la fuerza de una pasión que la razón aprueba. Paco Fernández Mengual. (Ver Resumen) (Artículo)
2- Unas palabras sobre “La tumba del filósofo”. Paco Fernández Mengual. (Ver Resumen) (Artículo)
3- La izquierda española: Desorientación espacio-temporal y lateralidad cruzada. Pascual Velázquez Vicente. (Ver Resumen) (Artículo)
4- Moralidad y sinsentido: Wittgenstein sobre el suicidio. Joaquín Jareño Alarcón. (Ver Resumen) (Artículo)
5- Abraham en Moriá. Notas sobre el conflicto palestino-israelí. Manuel González Riquelme. (Ver Resumen) (Artículo)
6- El dispostivo Auschwitz: la zona gris. Paco Fernández Mengual. (Ver Resumen) (Artículo)
7- La risa como experiencia didáctica para las materias de filosofía: una propuesta cinematográfica y literaria con alumnos de 2º de bachillerato. Belén Molina Gómez. (Artículo)
8- Tres tonalidades sonoras. Belén Molina Gómez. (Artículo)
9- El gusano invisible. Paco Fernández Mengual. (Artículo)
10- La mala hora. José Coy. (Artículo)
11- La cadena alimenticia. Fernando Rull. (Artículo)
12- La sonrisa de Serval. Fernando Rull. (Artículo)
13- La organización comercial de esclavos hacia América. Un negocio basado en el sufrimiento (XV-XIX). Ignacio Sánchez Palazón. (Ver Resumen) (Artículo)
14- Una traducción del relato A Terribly Strange Bed de Wilkie Collins. Rosa López Pérez. (Ver Resumen) (Artículo)

domingo, 22 de mayo de 2016

Insomnio Revisited Chapter II

Aforema 1147

Demasiada verdad y demasiada belleza -¿qué alma puede aguantarlas?- en los versos de Ángel González:

Evita que mañana te deshaga
todo lo que tú mismo
pudiste no haber hecho ayer.

Ayer viví insomne. No hice casi nada. Hoy, que ayer era mañana, no podrá deshacer nada. Insomnio destructivo se llama el acaecer de un no hacer salvo escuchar el tétrico y ominoso cántico que entonan las entrañas. Ángel González es ya uno de mis yoes que me hablan y me invitan a romper el círculo vicioso de mi ya pasada noche abrazado a mí mismo. De lamer mis heridas tengo la lengua desgastada y no de compartir una sonrisa cuando frente a frente mi boca se aferra a tu sexo. Anoche fue el insomnio, hoy tengo el deber moral de ser fiel al poeta y a sus palabras. 


Insomnio Revisited


Uno de mis insomnes más respetados es el escritor hondureño Aquilino Figuero. En mis noches vacías de contenido onírico suelo frecuentar su escritura y releer las notas en las que habla de este visitante inesperado empeñado en abrirnos los ojos y secarnos el alma. Rescato este fragmento de su libro FUNAMBULISTAS EN LAS OSCURIDAD: 

“Llegó el fin de semana y con él una noche más de insomnio. Una de esas noches en las que el ritmo del tiempo viene marcado por la pesada y atronadora presencia del silencio.
Las noches de insomnio pueden ser productivas o implacablemente destructivas. Esta noche me envilezco con un recuento de la miseria que anida en mis entrañas. Percibo su podredumbre. Soy un cuerpo que se desgasta durante la semana y culmina el proceso esta noche de sábado con un himno a la indigencia espiritual. Paso las horas o, más bien, me aplastan. El sonido metálico de mis pensamientos me estrella contra el tiempo. Percibo el futuro como un agujero vacío que me devuelve el eco de un sonido cuyo hedor es insoportable. Me pudro en el silencio cómplice del ruido que emana de mi alma abotargada. Soy demasiado viejo para creer que la felicidad sea un verbo que se pueda conjugar en una vida aletargada. Amanece y mi alma no celebra las primeras luces del alba. Sabe que son el preludio de otra noche de insomnio y de un tristeza que ahoga cualquier alegría que ilumine mi rostro. Lo que escribo es un episodio más de una vida atravesada por el fracaso. En ocasiones, vislumbro en tus ojos la posibilidad de dejar de ser carne descarnada y alma entumecida por una naturaleza que me arrastra al abismo de la nada. Esto que digo es el fruto de una hipócrita autocompasión que coquetea con las migajas de autosuficiencia con las que disfrazo mi impotencia. Abro la ventana y el fresco de la madrugada comienza a retirar los escombros en los que se ha convertido mi alma. Con la luz, el insomnio es un mal recuerdo que cede su lugar a una nueva esperanza. La vida renueva su pacto de continuidad y el lejano canto de un pájaro dibuja una nueva oportunidad de no ser tan necio en el tráfago de sentimientos encontrados y razones contradictorias sobre las que se dibuja la sombra de una figura a la que el insomnio le roba la luz, el tiempo y la confianza.”


sábado, 30 de abril de 2016



Aforema 1253 De amor y/o amistad II

Quienes establecen la incompatibilidad de Eros y Philia suelen remitirse a la contraposición entre una amistad construida sobre la base de la libertad y la racionalidad y un amor basado en la pasión irracional y el impulso enajenante. Sería infructuoso intentar delimitar las fronteras que configuran el ámbito de lo racional y de lo irracional, de la libertad y de la pasión. El sentido común nos basta para dilucidar esta cuestión. La paleontología muestra que la contraposición establecida es frágil y susceptible de ser refutada. Jean Courtin* ha mostrado que la eclosión del sentimiento amoroso está estrechamente ligada al desarrollo del cerebro y la emergencia del homo sapiens, es decir, de los incipientes destellos de racionalidad que comienza a mostrar la especie humana. Racionalidad definida también por dos actividades eminentemente humanas que nacen al mismo tiempo que el vínculo amoroso: el cuidado de los muertos y la revolución en el arte.   Amar, dar sepultura y la creación artística configuran un espacio de expresión de las emociones transido de racionalidad y de imaginación. Al mismo tiempo, las relaciones endogámicas se van abriendo a una las exogámicas, y el acto sexual comienza a desvinculare del coito animal con el descubrimiento de la posición del misionero. Así pues, amor significa deseo, pasión, pero, también, una nueva forma de relación “humana” ligada estrechamente a la racionalidad: cualidad que algunos intentar hurtarle a la relación amorosa cuando la pintan ciega frente a la claridad y transparencia de la amistad. Lo más que se puede conceder a aquellos que han ennoblecido la philia en detrimento de eros, es que en tanto actividades y relaciones humanas son vehículo tanto de actitudes racionales como irracionales. Si es que alguien es capaz de delimitar las singularidades de unas y otras.  

*Historiador de la prehistoria, director de Investigaciones del CNRS (Centro Nacional de Investigación Científica).


miércoles, 27 de abril de 2016



Aforema 1847 Del amor y/o de la amistad. A propósito de un libro de G. Steiner.

En Fragmentos* de George Steiner encuentro un capítulo titulado “Amistad, homicida del amor”. El punto de vista recoge el tópico enraizado en la tradición: una relación sentimental o amorosa expulsa fuera de sus límites cualquier tipo de relación de amistad entre los implicados. O, a la inversa, una relación sentimental debe desalojar a Eros de su seno si aspira a suscitar una relación de amistad entre los amantes.En definitiva, o se es amante o se es amigo, pero no se puede ser amante y amigo.
No es necesario definir los términos (amistad/philia y amor/eros) pues me remito a su uso en el lenguaje cotidiano. Todos sabemos usar ambos, aunque seamos conscientes de las dificultades que encierra la tarea de intentar definirlos. Steiner tampoco lo hace. Nos habla de los beneficios de la amistad: “…la compensación de la existencia humana…el enigma de la gracia que le permitida al hombre (caído).” Y se pregunta: “…¿cómo es que la amistad ‘asesina’ al amor?”

¿Qué asesina la amistad? Steiner realiza una exposición en la que se dan cita las diferentes modalidades del amor, desde la necrofilia hasta el amor platónico, y de sus consecuencias ligadas a la sexualidad: desde el masoquismo hasta el sadismo, pasando por la coprofilia y la necrofilia. Pero esta reflexión previa es anecdótica. Tras ella, Steiner insiste en la pregunta: “…¿cómo puede ser que la amistad ‘asesine’ al amor?”

La respuesta es una colección de tópicos que en el mejor de los casos solo ilustran lo que ocurre en el paradigma del amor-posesión o del amor romántico. Y en dicho paradigma, Steiner tiene razón cuando afirma que la amistad está “enraizada en la libertad” y libre de “los imperativos de la sensualidad”. Pero la historia y la realidad son complejas y plurales. Hubo y hay relaciones que no se someten a dicho paradigma. Y no son una excepción. Lo que ocurre es que cuando se habla de amor-posesión, la posesión anula el amor. Y la relación obedece más a la situación del amo y del esclavo que a la del amante y amigo. ¿Acaso la relación amorosa está menos enraizada en la libertad que otro tipo de relaciones? ¿Acaso el cuerpo, la sensualidad, debe ser pensado como un obstáculo y no, precisamente, como el vehículo transmisor de una espiritualidad necesaria para conjuntar eros y philia? ¿Acaso la amistad, para ser tal, ha de ser desapasionada? ¿Es la pasión una objeción? ¿No es la pasión el fuego que alimenta la comunión de las almas? No le pasa desapercibida esta objeción a Steiner cuando señala que “…la amistad es aquello que apasiona dentro de la razón, dentro de la bondad desinteresada que hace generoso el pensamiento e inteligente al corazón.” Pero, entonces, ¿qué demos pensar siguiendo esta línea de razonamiento? ¿Que la pasión amorosa es irracional, interesada, egoísta y propia de corazones estúpidos? No lo creo. Eros, como philia, exige la razón, el desinterés, la generosidad y el conocimiento. En cualquier otro caso, no es Eros, sino incapacidad, temor a la soledad o ansía de dominio.

Steiner entra en materia al afirmar que “En el matrimonio, en cualquier experiencia erótica prolongada, la amistad puede resultar fatal. Los amantes no son amigos.” ¿Sus argumentos? El vaivén de peleas y reconciliaciones que caracterizar a Eros. ¿Acaso la amistad está libre de estas contingencias? Por supuesto, el deseo que todo lo enmaraña. Y la tristeza que sigue al coito (Post coitum tristitia). Y para rematar, Steiner recurre a la sentencia freudiana de que “…pasados los cuarenta y cinco años, el sexo es un poco degradante.” O sea que el conflicto (inevitable en las relaciones humanas), el deseo (necesario para las relaciones humanas) y la tristeza (inevitable en las relaciones humanas) son objeciones que imposibilitan una relación de amantes-amigos. Allí donde Steiner ve objeciones, yo vislumbro motivos. Allí donde Steiner observa obstáculos, yo imagino puentes y arietes para destruir muros. Steiner rebaja el sexo a un batiburrillo de jadeos “risibles” y “repugnantes” que la pareja debe desalojar de su relación para que germine la amistad. Lo cual contrasta con mi idea (y mi praxis) de que el sexo es una variedad del tacto que nos reconcilia con la vida y con el mundo. Donde el encuentra tristeza post coitum, yo encuentro plenitud y dicha. 

La historia y la vida han enfrentado a Eros y Philia. Steiner lo ha constatado. A lo largo de esa misma historia y de esa misma vida, hay quien no solamente no los ha enfrentado sino que los ha pensado y los ha vivido de un modo armónicamente conflictivo. Quien lo probó, lo sabe: la felicidad quizás se revele justo en ese momento en el que uno mira a su amante y encuentra en él o ella, un amigo.

*George Steiner. Fragmentos. Siruela, Madrid, 2016


sábado, 2 de enero de 2016

Mi artículo sobre Camus en INDIVIDUALIA

LA EXPERIENCIA COMUNISTA DE ALBERT CAMUS (1935-1937)
Paco Fernández

Resumen

El artículo trata sobre un momento específico de las relaciones entre Camus y los comunistas. Concretamente, analiza las razones de su afiliación al Partido Comunista y los motivos de su expulsión. En dicho periodo, Camus comenzó a forjar un aparato crítico contra el marxismo y el comunismo que alcanzó su punto álgido con la publicación de L’Homme révolté.
Palabras clave: Camus, comunismo, afiliación, expulsión, marxismo


Abstract
This article is about a specific time of the relations between Camus and the communists. Specifically, it analyzes the reasons of his affiliation to the Communist party and the motives of his expulsion. In the above mentioned period, Camus began to shape a critical apparatus against Marxism and  Communism that reached its culminating point with the publication of L’Homme révolté.
Key Words: Camus, Communism, Affiliation, Expulsion, Marxism.

Résumé
L’article traite sur un moment spécifique des relations entre Camus et les communistes. Concrètement, il analyse les raisons de son affiliation au Parti communiste et les motifs de son expulsion. Au cours de celle-ci, Camus a comencé à établir un appareil critique contre le marxisme et le communisme qui a atteint son point algide avec la publication de L’Homme révolté.
Mots-clés: Camus, Communisme, Affiliation, Expulsion, Marxisme.

lunes, 14 de septiembre de 2015

El abismo


Una mujer laberinto, una mujer humo, una mujer sonámbula, una mujer que me ancla al mundo, a la inmanencia de una vida sin rostros divinos, a mis lágrimas vertidas sobre su sexo tras enfrentar nuestras sonrisas. Lo sé, el coito no anula la distancia, solamente la disimula, la encubre. Lucidez pre-orgásmica que avisa del espacio que hay entre ser y ser a pesar de la conjunción perfecta que procura la anatomía. Luego está la soledad, casi un destino. Y aquí el coito es una máscara. Es una ficción: la ilusión de una presencia que se promete constante. La presencia es efímera, tanto como su aliado el orgasmo. Amar es vivir en el malentendido, mantenerse en la impostura generada por la creencia de que un gesto o un sentimiento pueden disminuir la distancia, salvar el abismo que nos separa. Al otro lado, un rostro difuso se niega ser descifrado. Lo amamos a pesar o por su enigmática imprevisibilidad.
 
Young Woman Lying on the Floor Lámina fotográfica

domingo, 15 de febrero de 2015

Escribir o traicionarse no es, de nuevo, la cuestión.

Aforema 1112

Escribir es hablar de uno mismo, ciertamente, pero, también, traicionarse uno a sí mismo. No hay contradicción alguna cuando se realiza esta actividad tan poco natural. Decir, traicionarse, no es otra cosa que pretender trasladar al lector la convicción de que escribir es desnudarse ante los demás. Normalmente, salvo raras excepciones, escribimos vestidos, bien sea con ropa de calle, en pijama o, si el calor aprieta, con una camiseta y con, al menos, los calzoncillos puestos (o las bragas). No lo voy a negar por ser demasiado evidente: uno habla de sí mismo cuando escribe. Pero, también, no habla de sí mismo cuando escribe. Más que nuestras creencias, filias o fobias, nuestras afirmaciones o negaciones, la escritura muestra, directa o indirectamente, nuestras inquietudes. La afirmación o la negación siempre es provisional. La inquietud siempre permanece.


sábado, 14 de febrero de 2015

Aforema 1229 Grandes Palabras

Quienes me conocen saben de mi desconfianza hacia las grandes palabras: Libertad, Sinceridad, Honestidad, etc. Siempre he hablado de ellas como flatus vocis: necesarias, pero inconsistentes. No soy un realista (ni político ni moral). Mi vida es una refutación del pragmatismo. Necesarias porque en en el gran teatro político (y cotidiano) en el que nos encontramos inmersos, las grandes palabras, si se las carga bien, pueden servir para horadar la fría coraza que envuelve el paquete de mentiras que nos sirven a diario los políticos y sus cómplices en el arte de presentar como bien común lo que no es sino interés privado. Desconfío de la libertad cuando sólo se tiñe de economicismo y sólo se aplica al mercado; desconfío de la honestidad porque se utiliza como disfraz de lo "propio"; desconfío de la sinceridad porque, en muchas ocasiones, no es más que un modo de presentar la comedia; desconfío, incluso, de estas palabras porque, precisamente, son "mías"; desconfío de la humanidad porque en ella no hay hombres, sino sólo una idea que sacrifica inocentes y justifica las masacres. Las grandes palabras están vacías (ídolos huecos, aprendí de Nietzsche). Quizás la cuestión estribe en cómo introducir en ellas la cantidad necesaria y suficiente de crítica que evite su monopolización por las implacables ideologías u ortodoxias que pretenden mutilar nuestra capacidad de reflexión con la estrategia del miedo: ya no a que todo cambie, sino, a que algo lo haga.


jueves, 12 de febrero de 2015

Durrell in my mind



Aforema 2310        Durrell - Revisited

Pronto será de noche o de día, no lo sé y tampoco me importa; escribo en el interior de una habitación sin ventanas, un lugar sin cielo ni infierno, un espacio sin centro en el que todo es borde, frontera asintótica cuya curva es sólo el reflejo de una vida frente a un espejo. He decidido mantenerme durante unos días, o unas horas, no lo sé, aislado del tiempo y de los diferentes modos de medir la vida que hemos inventado los hombres. Estaré aquí hasta el alba, o quizás hasta el anochecer, alimentándome de todo aquello que da sentido a mi vida o de lo que se resiste a asumir con resignación la falta de sentido de la misma. Sé que no quiero seguir forzando a nadie, sino esforzarme yo en no exigir más de lo que los demás puedan o quieran darme; que no quiero prometer el cielo contenido en un verso y quedarme en una rima improvisada que lamenta la pérdida de la palabra en la que se sostenía cuando el poema era sólo una imagen sin texto. Sólo quiero ajustar mi conducta a la lógica que emana de las evidencias que la vida me presenta; que no quiero seguir viviendo en términos de proyectos, esperanzas o expectativas. No espero que los demás entiendan mis palabras ni que sean cómplices de mis silencios. La pregunta de Durrell la llevo adosada al cuerpo: ¿Acaso no depende todo de nuestra manera de interpretar el silencio que nos rodea?


miércoles, 23 de enero de 2013

EL ESTADO A LA CARTA, un libro de mi amigo Juan José Molina.

He aquí el enlace que lleva directamente a la edición de EL PAJARITO donde aparece la noticia de la presentación del libro EL ESTADO A LA CARTA de Juan José Molina, el cual tuvo el detalle de invitarme a formar parte de la mesa que procedió el pasado lunes, 21, a presentar el libro en la sala Antonio Soler del campus de la Merced de la Universidad de Murcia. 

http://elpajarito.es/index.php/cultura/95-politica/2867-animada-presentacion-en-murcia-de-el-estado-a-la-carta.html



jueves, 3 de enero de 2013

Reseña de un libro sobre el pensamiento de Michel Foucault

Este es el enlace de mi reseña del libro Michel Foucault, un pensador poliédrico, publicada en la sección LIBROS de la revista LA TORRE DEL VIRREY.

http://www.latorredelvirrey.es/libros/libros_2012_12/pdf/431.pdf




domingo, 9 de diciembre de 2012

Aforema borgiano 1734




Encontré a Orlando eufórico, exultante y satisfecho de sí mismo. Había encontrado a la pareja ideal, su alma gemela, su alter ego, su sentido, su placer y su dicha. Me contó que había vencido a la soledad, que era la relación perfecta. Orlando me confesó que pasaba las tardes frente al espejo con ella, su imagen, disfrutando de su compañía. 


 

sábado, 10 de noviembre de 2012

Aforema 1105






Aquella noche, se me abrió el mundo, se cerró la grieta, dejó de sangrar la herida, se transformó la mirada. En el principio fue un beso, un beso profundo. El azar con unos tintes de interés desinteresado concitó nuestros labios con la coartada de otros cuerpos. Dame tu espalda, rodaré por ella hasta desgastarme, hasta desaparecer en ti y provocar la metamorfosis que me trasforme de nuevo y así hasta volver a rodar por tu espalda. Te entregué mi alma y esperé. La ironía de tu cuerpo, la paradoja de ser orden y caos, el saber cual es su sabor y saborearlo. Dibujarlo con mis manos y componer un cuadro del desorden amoroso. Tú no podías saber que aquel beso, que fue un beso profundo, fue el comienzo, la eclosión de un sentimiento que dormía paciente en mis entrañas, esperando el momento, esperándote quizás sin saber quién eras. Mis ojos vuelan hacia tus ojos para rememorar aquella ciclópea mirada que Cortazar inventó pensando en nosotros, aunque él no lo sabía, eran los besos ciclópeos de todos los Horacios y todas las Magas, arquetipos en los que nos hemos vivido leyendo-nos, sabiéndonos en el mismo placer de estar juntos leyendo-nos.Miro tu cuerpo, duermes desnuda, miro tu espalda, casi te toco con la mirada, que se hunde en tu espalda, que se desliza por ella hasta no sentir nada que no sea tu espalda.