All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


sábado, 23 de mayo de 2026

PECIO PSEUDOFILOSÓFICO: FENOMENOLOGÍA

 Fenomenología en 10 puntos

 

  1. Inspiración cartesiana: buscar un fundamento firme a partir del cual construir una filosofía.
  2. Ese fundamento firme debe estar constituido por “evidencias”.
  3. El procedimiento para encontrar dichas evidencias consiste en la epojé: puesta entre paréntesis de toda creencia.
  4. Lo primero que se encuentra tras la reducción fenomenológica es “la conciencia”.
  5. La conciencia se define por su intencionalidad: va a las “cosas mismas”, a las esencias eidéticas o el modo en que estas cosas se presentan al sujeto.
  6. La filosofía es una ciencia de las esencias: no de lo concreto, sino de lo abstracto y universal. No se trata de analizar esta o aquella religión, sino “la religiosidad”, no tal o cual norma moral, sino “la moralidad”. La tarea de la filosofía es el análisis y descripción de las esencias. El carácter atribuido a estas esencias dividió a los fenomenólogos en idealistas (Husserl) y realistas (Scheler).
  7. Se debe distinguir entre intuición de un dato de hecho e intuición de una esencia. El dato siempre es concreto y contingente, la esencia es abstracta y necesaria. La esencia se capta en el hecho. La esencia “color” se capta en un hecho que representa un objeto particular. El objeto es un caso particular de la esencia “color”.
  8. Las esencias no se abstraen, se intuyen (intuición eidética provocada por la reducción eidética o epojé –suspensión del juicio- contraria a la “actitud natural” del individuo –siempre cargada de prejuicios o creencias que impiden ir “a las cosas mismas-). Lo real es el hecho particular, las esencias son “objetos ideales” que permiten clasificar, reconocer y distinguir los hechos individuales. Las esencias son universales e invariables. La esencia es aquella propiedad de un objeto que permanece invariables cuando se han variado el resto de propiedades o características del mismo.
  9. La fenomenología es la ciencia de las esencias que intuye la conciencia cuando los fenómenos se presentan ante ella, conciencia cuya propiedad definitoria es la intencionalidad. La conciencia es siempre conciencia de algo. En terminología de Husserl, hay que distinguir entre noesis (tener conciencia) y noema (aquello de lo que se tiene conciencia: hecho y esencia). La conciencia capta aquello que se manifiesta a la conciencia, es decir, el fenómeno (el cual incluye todo lo captable. No se distingue entre apariencia y realidad).   
  10. El objetivo de Husserl es hacer de la filosofía una ciencia (filiación kantiana). Y el filósofo es el “funcionario de la humanidad”, aquel capaz de volver a resignificar el mundo en contraposición a la asepsia del conocimiento científico. El mundo no es el universo físico de los científicos, sino el espacio humano pletórico de significado que la filosofía ha de desentrañar (“el mundo de la vida”).