All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


domingo, 10 de mayo de 2026

PECIO 1233: MELANCOLÍA

 

 MELANCOLÍA

Sin DNI ideológico, sospechoso, dicen algunos, de traidor impenitente a la verdad eterna situada en el “lado correcto de la historia; contrarrevolucionario y disidente, dicen otros. Nominalista metodológico y escéptico moderado, anarco-visceral y alérgico a los principios inmutables y a las leyes de la historia, me permito la licencia de anotar una frase que he encontrado en un libro de Ariosto Valdemar llamado Inconsistencias e incontinencias: "Si de vivir se trata, la esperanza es lo primero que deberíamos perder".

Mis batallas son fruto de la desesperanza conquistada, no de la desesperación. En el blog de un desconocido encuentro estas palabras: 

"Entro sin permiso en el trágico interior de un verso, desconozco la mano que trazó estos signos, entro sin permiso en el drama que escenifica cada rima, desconozco el rostro que les dio vida. Leo en voz alta para multiplicar el silencio que nos rodea. Leo en voz alta para fragmentar el ruido que nos abisma. Leo en voz alta El Jardín botánico de José Ángel Valente: ‘Los muslos de la mujer eran largos y húmedos. El fino vello brillaba dorado al sol. Interminable profundidad sin fondo de la piel. Cuando reía, parecía su risa estremecerle el sexo y desatar bandadas por el aire de indeclinables pájaros. Brotaba allí, me dije, como otras tantas cosas de la naturaleza.’"

Insisto: no me desespero. Invoco a la alegría sin medida en la tristeza inevitable por los embates propios y ajenos. Hay heridas que se nutren de nuestras miserias, de un egocentrismo resultado de la perversa autocompasión que conjuga nostalgia, resentimiento y cobardía.

Insisto: batallo diariamente contra la amenaza melancólica, una de las modalidades de erosión psicosomática refractaria a la incorporación de nuevas formas de plenitud existencial que sobrepasen la impresión de un monótono "déjà vu" y que tiende a provocar en el individuo la sedimentación de recuerdos, imágenes, restos de sentimientos, cosificación de las alegrías…

Ante ella, la melancolía, solo cabe decir: “a pesar de todo, the show must go on”.