La Chispa
Let the world sing today
Over and over
(The New Seekers)
Philia contiene un matiz que eros apenas insinúa: la “chispa”. La posibilidad de convertir cualquier situación cotidiana en un espacio en el que humor, la sátira o el sarcasmo, posibilitan un momento de hilaridad, risa o carcajada. Eros no es ajeno a esta idiosincrasia, pero sí menos receptivo a sus efectos. Incluso una famosa marca de bebidas refrescantes hizo con la “chispa” un slogan de todos conocido. La chispa-philia transforma sustancialmente el marco en el que se desarrolla la acción en una especie de júbilo compartido por los presentes en el que destaca una palabra: complicidad. No es menos importante la chispa egoísta, la que brota de la percepción de que tomarse muy en serio a uno mismo no es nada serio. Me estampas un “en serio” en forma de interrogante y pretendes que me lo tome en serio. ¿Estás de broma? No, tu cara, tu gesto retorcido, tu caída de ojos, me dicen lo contrario. Eros se ha adueñado de la situación, philia ha sido desplazada y con ella el humor, la chispa. Los años han reconfigurado mi humor. Antes brotaba de un modo espontáneo, ahora tengo que reactivarlo diariamente para no consumirme en mi estúpida e inoportuna seriedad. Echo de menos la chispa, el intangible que no prometía nada y lo daba casi todo. Echo de menos la emoción que sentía cuando escuchaba el bolero: si tu me dices ven, lo dejo (casi) todo. Chispa, chispear, chispazo, chispín… ¡qué alegría! Quizás habría que chispear cuanto más mejor, no ahorrar en chispeos, derramar chispeos allí donde estemos…y dejarse de gilipolleces, hostias (como diría A. Rentelo).