All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


viernes, 21 de agosto de 2026

PECIO 1050: DIOS / TRASCENDENCIA (1)

 

Dios / Trascendencia (1) 

 

My sweet LordMy LordMmm, my Lord
I really want to see youReally want to be with youReally want to see you, LordBut it takes so long, my Lord
 
(George Harrison) 
 


Yo creía que abusaba de la cita y que debía reducir su número en mis pecios. El libro SOBRE DIOS de Byung-Chul Han no tiene este tipo de preocupaciones, incluye doscientas cincuenta y dos citas en ciento treinta y cinco páginas. Aunque la referencia directa es la obra de Simone Weil, el planteamiento de Han es un sincretismo religioso que conjuga el cristianismo católico, el budismo zen y el estoicismo griego. Han no propone una reflexión teológica novedosa, su libro es una repetición constante de las ideas expuestas en textos anteriores que operan como comentarios breves a las innumerables citas extraídas de textos de Weil: rechazo del mundo digital, de la sociedad de la información, de la vita activa…en definitiva, del mundo actual. Han encuentra en la religión el mejor dispositivo para combatir la sociedad del cansancio que genera el régimen neoliberal, mediante técnicas espirituales como “la atención”, “la descreación” o “el vaciamiento” (anulación del yo), aceptación de la negatividad y el dolor, la contemplación… Para Han, la estrategia frente al capitalismo no debe ser política o económica, sino mística. Misticismo que se erige sobre la inversión de la fórmula nietzscheana (Dios ha muerto): quien ha muerto, no es Dios, sino el ser humano al cual se revelaba. A juicio de Han, el ser humano contemporáneo ha perdido los órganos senso-espirituales que le permitían captar lo sagrado, se ha desconectado de lo divino. A imagen y semejanza de Nietzsche, Han diseña el nuevo superhombre -no desde un nihilismo activo, sino de un misticismo contemplativo- que debe surgir de las cenizas del hombre digitalizado y consumido en el devenir incesante de la sociedad consumista. Por todo ello, coincido con Han en ciertos aspectos de su diagnóstico, no en el método ni en la estrategia.   

(Continuará)