All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


domingo, 4 de octubre de 2026

PECIO 0733: TRABAJO Y OCIO

Trabajo y ocio 

 

 Workin' nine to five, what a way to make a livin'
Barely gettin' by, it's all takin' and no givin'
They just use your mind and they never give you credit
It's enough to drive you crazy if you let it

(Dolly Parton)

 

    Obvio desde el inicio las objeciones de los neoliberales de sotana posmoderna que han convertido en negotium cualquier forma de otium, emprendedores de hábitos canallescos, defensores de la socialización de las pérdidas y de la privatización de las ganancias, y soplagaitas de micrófono incorporado a los espacios vespertinos de los medios de comunicación contemporáneos, funcionarios del Estado que suelen comenzar sus intervenciones con el hipócrita: “a pesar del gobierno”. Qué acierto el de la tradición judeocristiana al establecer la esencia del trabajo: el trabajo es un castigo, así lo sentencia el Altísimo tras un juicio sumarísimo a nuestros Primeros Padres, sin asistencia jurídica competente, sin derecho a réplica, sin un mal taparrabos que echarse encima para tapar sus vergüenzas. Fueron castigados, Ella a parir con dolor, Él a ganarse el pan con el sudor de su frente. No puedo imaginar por qué el Altísimo solo reparó en la frente y no atendió a otras partes donde el sudor también suele dejar huella, pero lo que sí quiero dejar claro, apelando a una tradición milenaria, es que el ocio es pecaminoso y el trabajo un mal necesario. Así lo atestigua el refranero: "El ocio es la madre de todos los vicios y la antesala de los pecados, porque el diablo nunca duerme" o "La ociosidad es la madre de todos los vicios". Siendo esto así, creo que no moleste a Dios el que, siguiendo sus mandatos, eso sí al pie de la letra, me tome la licencia de reivindicar menos sudor y más ocio, menos negotium y más otium, reparando en que, si nos atenemos a la etimología, el segundo no es tan pecaminoso como reza el imperativo legado por la tradición. Y que nadie me venga con pedagogías, que me conozco el percal. 

 


 

 

 

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