All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


domingo, 9 de agosto de 2026

PECIO 1836: Blues: el rumor incesante del silencio del mundo

Blues: el rumor incesante del silencio del mundo

 

Bm7  Thrill is gone,  Thrill is gone away

Em7  Thrill is gone, baby

Bm7  Thrill is gone away from me

G7(9)   F#7(9)  You know you done me wrong, baby

Bm7  And you'll be sorry someday

 (B. B. King) 

 

Suenan los primeros acordes, el color se difumina, el público calla, un haz polícromo de sentimientos encontrados, de culpas sin objeto, de amor pleno y deseo que no sucumbe a la tentación de sumergirse en los recuerdos, se dan cita en el espacio sonoro del blues. No se invoca a los dioses, el blues no es una tragedia al modo griego, es un drama que reparte responsabilidades entre los hombres armados de razones y despropósitos. Aquí no hay ni diablos ni cruces de caminos ni pactos en los que el alma se pone a la venta sin atender a la doctrina del valor de uso y el valor de cambio. Si de Dios se dice algo, es para constatar su ausencia. El demonio, en todo caso, era el hombre blanco, el algodonal y el grito desgarrado del esclavo. El blues se ancla a la tierra para trazar un movimiento zigzagueante que dibuja los meandros de la existencia. B.B. King y el blues en las entrañas y el blues en el aire que recorre el mástil de la guitarra, en cada percusión de los dedos sobre un piano que se agita, en cada gota de saliva que recorre el interior de una trompeta dirigida hacia el cielo. Hay luz y hay oscuridad, hay sonidos puestos en fila para componer una melodía negra que desactiva cualquier idea sobre la supremacía de la piel que tantas cosas niega. Es el blues resuelto en palabras y versos, en el acorde imperfecto que dota de vida lo que parecía muerto. Porque el blues es real, aunque “realidad” no sea más que una palabra. Escucho esta pieza de blues, me encojo cuanto puedo para ocupar casi ningún lugar, cierro los ojos para no ver más que la oscuridad, en mis oídos resuena el rumor incesante del silencio del mundo. Y me quedo muy quieto. Solo la voz del viejo bluesman a solas conmigo.    

 


https://www.youtube.com/watch?v=SgXSomPE_FY&list=RDSgXSomPE_FY&start_radio=1

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