All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


domingo, 26 de julio de 2026

PECIO 0616: LA CHISPA 2

 La chispa 2

 

How I wish you were here
We're just two lost souls
Swimming in a fish bowl year after year
Running over the same old ground
What have we found?
The same old fears
Wish you were here

(Pink Floyd) 

 

Llevó su tiempo, pero ocurrió sin que se diesen cuenta. Al principio, fue ese extraño, o más bien diferente, sabor en la boca cuando sus labios rozaban su cuello. Después, una cierta perplejidad generada por el tacto: el roce ya no motivaba un contacto más intenso. Más adelante, ¿adónde fue a parar ese olor tan suyo del que solo queda el recuerdo? ¿Y los gestos? Brazos que ofrecen y reclaman abrazos, manos que trazan rutas en otras manos, bocas que gritan por unos labios, su pierna rozando tu pierna mientras el camarero sirve la cena, los ojos ciclópeos sobre tus ojos borrando el entorno hasta dejaros solos. Un abrazo en la oficina de objetos perdidos solicita audiencia para alojarse en un cuerpo. Un beso olvidado en un tren de cercanías compra un billete para una boca, aunque sea de metro. Una piel ajada sobre una roca de una playa desconocida busca el barco que la lleve mar adentro. Un gemido adherido a las cuerdas de un piano quiere integrarse en la sinfonía, pero el director de la orquesta ha decidido romper el ritmo y la melodía. Nada que lamentar, se dijeron. ¿Acaso no siguen existiendo las bocas, los labios, los cuellos, el tacto, la memoria, los abrazos, los cíclopes, los ojos, la música…? ¿Qué se hace con ellos? Llevó su tiempo, tardaron en darse cuenta de que una chispa podía desactivar los viejos miedos.

 



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