All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


miércoles, 22 de julio de 2026

PECIO 0633: LO INESPERADO

 Lo inesperado

 

Y tropezando, se fue cantando desafinao
El coro que aquí les traje y da el mensaje de mi canción
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ay, Dios

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida
Ay, Dios (Pedro Navaja, matón de esquina)
Quien a hierro mata, a hierro termina
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida

 (Ruben Blades)

 

Lo inesperado es la refutación de la solidez inquebrantable que presuntamente nos aportan nuestras teorías científicas, nuestras ideas filosóficas o las certezas del sentido común. Lo inesperado es el cisne negro que pone en tela de juicio nuestra confianza en los referentes ontológicos y epistemológicos de la cosmovisión en la que nos encontramos ubicados. Lo imprevisible es a lo posible como lo imprevisto a lo probable. Lo imprevisto es una falla en nuestra facultad prospectiva, una falta de acierto en el diseño del plan. Lo imprevisto “se da”, pues se encontraba en el plexo de posibilidades que no supimos establecer; lo imprevisible “surge” al margen de las innumerables cadenas causales que saturan el campo representativo de la planificación o del diseño. Un “acontecimiento” (en sentido peciosófico) es un episodio (individual o colectivo) traumático o perturbador que aparentemente parece surgir sin causas discernibles. No es algo imprevisible, sino, imprevisto. Ahora bien, la singularidad del acontecimiento estriba en que además de cambiar algo de un modo transcendental, cambia también los parámetros que utilizamos para establecer la diferencia entre lo imprevisible y lo imprevisto. De ahí que lo inesperado se identifique con lo imprevisto, pero no con lo imprevisible o lo que se concebía como imposible. Hoy lo inesperado ha sido mi piel. Mi piel plegada, arrugada, decolorada, manchada de tiempo, de placer y dolor, marcada por otra piel, por sus huellas, por sus límites, por sus caprichos, por sus deseos o por sus imperativos. Hasta hoy fue imprevisible, hoy he constatado que solo fue un imprevisto. He mirado mi piel roturada por el malentendido que se produce cuando colisionan las fuerzas contrarias que me impulsan hacia el futuro, me arrastran hacia el pasado o me anclan a un presente mudo: la respuesta se perdió en el trayecto de un tiempo a otro. O quizás no formulé correctamente la pregunta, porque aunque estaban las marcas, tu piel no estaba.  

 

 



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