Definir
Now don't you forget what I say (Python Lee Jackson)
Definir no es solo describir. Definir es el intento más exitoso de controlar y dominar aquello que se define.
No me fío de las definiciones, es decir, de las respuestas a las preguntas que se inician con un “qué”: ¿qué es la vida, la persona, el amor, el átomo…? Vivimos de paradojas, cuando no de contradicciones, que nos sitúan en un laberinto de palabras y conceptos que saturan el espacio reflexivo de la inquietud humana. Así, si la cuestión formulada es un punto de partida, también lo es de llegada. Es decir, la fórmula interrogativa es al mismo tiempo inicio y final, premisa y conclusión, espacio abierto que anima una reflexión cuyo final es siempre provisional, porque ninguna respuesta sirve para mitigar el desasosiego que genera la voluntad de clausurar el sentido y el significado de una palabra. Pregunto: ¿qué es la vida? Y tras un repertorio extenso de respuestas, la cuestión sigue vigente.
Toda definición es paradójica. Definir es señalar lo que algo es, su esencia. Tiene, pues, pretensiones de intemporalidad y de permanencia. Sin embargo, toda definición se realiza en un momento histórico que traza el horizonte de sentido que limita las posibilidades. Sabemos que la definición será modificada e, incluso, transformada. El universo griego era finito, el newtoniano infinito, el einsteiniano finito pero ilimitado. Hoy ya no sabemos si hablar de universo, de pluriverso o de universos paralelos. Desde que el átomo era lo indivisible, los científicos no han hecho otra cosa que dividirlo. Toda definición se ve afectada por los vaivenes de la historia.
Toda palabra tiene su historia. Es una perogrullada, lo sé, pero, en ocasiones, hay que recordar lo evidente para no caer bajo el embrujo de lo que Nietzsche llamaba el fetichismo del lenguaje. Uno pronuncia la palabra “ciencia” y, de repente, se dan cita otras palabras, no menos problemáticas, que la que caracterizan: objetividad, fiabilidad, racionalidad, verdad, etc.
Toda definición forma parte de un dispositivo integrado en las relaciones sociales de poder/saber integrada en una red de leyes, normas, modelos, teorías, instituciones, dogmas y jerarquías cuya finalidad es transformar el caos -ontológico, político, social…-en orden. Las definiciones son artefactos epistemológicos y políticos que cumplen su función en el interior del sistema económico en el que se encuentran instaladas. Todo saber implica poder y todo poder exige saber. Las definiciones, junto con otras mitologías contemporáneas, son el cemento que suelda el elenco de convenciones sociales que dan lugar al universo simbólico que nos otorgarle un sentido a la vida y a nuestros actos.
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