El postulado de la neutralidad de la ciencia (PNC)
PRESENTACIÓN DE LA CUESTIÓN
Tell the truth. Tell me who's been fooling you? Tell the truth. Who's been fooling who? Hear what I say, 'cause every word is true. You know I wouldn't tell you no lies
(Eric Clapton)
Discutir el postulado de la neutralidad de la ciencia no significa ni despreciarla, ni restarle valor, ni reivindicar cualquier otro tipo de discurso más apropiado o fiable para interpretar la realidad. Como no tengo convicciones profundas, sólidas y estables, puedo, sin temor, abordar esta cuestión del modo más desprejuiciado posible. Y con la libertad de ejercer la crítica en tanto investigación sobre los discursos y prácticas que no llevan a reconocernos como sujetos responsables de lo que hacemos, somos y pensamos. Precisamente, mi concepto de libertad se encuentra ligado a la tarea de cuestionar la contingencia de nuestro ser, hacer y pensar, con el objetivo de no pensar como pensamos, de no hacer lo que hacemos y de no ser lo que somos.
El PNC se fundamenta en una doble caracterización de la ciencia: a) En Sentido positivo: su única finalidad consiste en la producción de conocimiento verdadero acerca del mundo; b) En sentido negativo: La ciencia es, en sí misma, independiente de cualquier otro objetivo y también de las posibles aplicaciones tecnológicas y otros usos de sus resultados. Y en tres aspectos de la actividad científica: a) Su objeto: lo mensurable; b) su método: hipotético-deductivo; c) Su resultado: un conjunto de enunciados descriptivos de la realidad o de un sector de la misma. Esta concepción de la ciencia garantiza su objetividad, verdad y, por supuesto, su neutralidad.
Hay otra serie de postulados asociados al PNC: a) La tecnología es ciencia aplicada. Es decir, los resultados científicos que la ciencia básica ha ido acumulando sin más interés que el de aumentar el acervo de nuestros conocimientos son en ocasiones utilizados por los ingenieros y tecnólogos para desarrollar ciertos artefactos y, en general, ciertas tecnologías demandadas socialmente; b) También la tecnología es, en cierto sentido, neutral. Pues si bien su conexión con los usos sociales es más inmediata que la de la ciencia básica, su tarea se limita a proporcionar con la mayor eficacia posible aquellos instrumentos que la sociedad demanda para la realización de sus propios fines. Ya que la elección de los objetivos de la actividad tecnológica no forma parte de su actividad, no puede considerarse a esta responsable de los posibles usos nocivos y efectos secundarios de los instrumentos diseñados.
A partir de lo dicho, el debate y la evaluación sociales de la ciencia y la tecnología comienzan justamente una vez que los científicos y tecnólogos ya han terminado su labor. Es entonces cuando los representantes de la voluntad popular junto a los lobbies empresariales tendrán la responsabilidad de decidir acerca de los usos adecuados y de prevenir los posibles impactos indeseables.
Que la ciencia sea neutral significa que no obedece a intereses ajenos a su desarrollo interno, que se encuentra exenta de valores ajenos al proceso mismo de su elaboración. En definitiva, la ciencia está libre de valores, sus proposiciones describen la realidad mediante juicios de hecho. Un científico honesto debe evitar la intromisión de preferencias personales, inclinaciones morales o políticas, etc.
¿Es cierto que la actividad científica carece de valores? ¿No han estado presentes históricamente en la ciencia valores como rentabilidad económica, eficacia, verdad, felicidad del género humano, etc.
(Continuará)
No hay comentarios:
Publicar un comentario