El dilema. Aforema 1131 ¿AÑO NUEVO?
Los términos “apocalípticos” e “integrados” fueron propuestos por Umberto Eco para diferenciar dos actitudes ante la eclosión y consolidación de la cultura de masas, un fenómeno social, económico, cultural y político, propio y específico del siglo XX. El apocalíptico es pesimista con respecto al advenimiento de la cultura de masas, pues, a su juicio, ésta ha democratizado lo que es esencialmente aristocrático. El integrado es optimista, la cultura de masas borra el carácter elitista de los productos culturales y los pone al alcance de todos los ciudadanos. Para el apocalíptico, la cultura de masas es la anticultura. Para el integrado, es la extensión de la cultura al pueblo.
Si yo fuese un miembro del grupo apocalíptico, diría que un nuevo año es la misma mierda, pero con un número diferente. Si, por el contrario, fuese un integrado, diría que un nuevo año marca un tiempo de nuevas oportunidades para evitar, en la medida de lo posible, remover la mierda de la que hablan los apocalípticos. Como no pertenezco a ninguno de los grupos mencionados (o, mejor dicho, tengo tanto de apocalíptico como de integrado) diré, como Karl Kraus, que entre las dos opciones -fruto de un dilema trivial y estúpido- elijo la tercera.