All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


lunes, 21 de septiembre de 2026

PECIO 1214: LAYLA

 

Layla: philia y eros

 

Tried to give you consolation
When your old man, he let you down
Like a fool, I fell in love with you
You turned my whole world upside down

(Eric Clapton)

 

    Layla es el nombre de la protagonista de un poema persa de amor imposible, la versión oriental de Romeo y Julieta. Layla es el nombre de una canción de Eric Clapton. Philia y eros se dieron cita en esta mítica pieza musical en la que Eros fue el detonante de la letra y philia el hilo de racionalidad que tejió la relación entre tres excelentes guitarristas: Duane Allman, Eric Clapton y George Harrison. Un triángulo cuyo incentro es una canción y cuyas bisectrices proyectan la relación erótica y filial de tres músicos y una mujer.

    A finales de los años 60, Clapton se enamora de Pattie Boyd, modelo y mujer de su amigo Georges Harrison desde 1966. Comienza el lío. Un amor no correspondido que inspira la letra de una canción, Layla (1970), escrita por Clapton a partir de una historia persa de amores imposibles: el poema trágico "Layla y Majnun" del poeta Nizami Ganjavi (siglo XII). Como la estación de los amores viene y va (Battiato), Boyd, tras su separación de Harrison en 1977, se casó con Clapton en 1979. Se divorciaron una década después en 1989. Tanta música y tanto amor y tanta amistad no tuvo un happy end. ¿O sí?   

    La amistad entre Clapton y Harrison comenzó cuando el primero participó como guitarrista invitado en la grabación de la pieza compuesta por el segundo: While My Guitar Gently Weeps, editada en el famoso Álbum blanco de The Beatles. Más adelante, Harrison colaboró con Clapton y Cream tocando la guitarra rítmica en Badge, un tema incluido en Goodbye (1969), el último álbum del grupo.

    Clapton asistió en 1970 a un concierto en directo de The Allman Brothers y quedó impresionado por la maestría del guitarrista Duane Allman. Fue el inicio de la amistad entre estos dos excelentes músicos. De hecho, fruto de dicha relación grabaron un álbum de improvisaciones varias en 1970. Aunque Duane rechazó la propuesta de Clapton de formar parte del nuevo proyecto del guitarrista londinense (Derek and The Dominos), sí que participó en la grabación de Layla, sobre todo, en dos aspectos: a) en el icónico y mítico riff de guitarra inicial -Allman tomó una línea vocal de la canción As the Years Go Passing By de Albert King, la aceleró y la adaptó a la guitarra; b) en el duelo final con Clapton en el que aporta su estilo de guitarra slide (tubo de cristal).

    Clapton confirmó la idea de que enamorarse es ser dependiente, estar dominado, subyugado y sometido por Eros. Su amistad con Harrison no fue óbice para persistir en su deseo, porque Eros, a diferencia de philia, requiere de la materialidad y de la sensualidad:

 

Layla
You've got me on my knees, Layla
I'm begging: Darling, please, Layla
Darling, won't you ease my worried mind?

 

Philia introduce un mecanismo de racionalización que la mayoría de las veces eros ignora. Establece unas estrategias vitales que permiten de algún modo controlar los embates del deseo. El espesor erótico se desactiva mediante la complicidad y la lealtad. El terremoto sentimental no destruyo la amistad de Clapton y Harrison. A veces, philia y eros no generan desencuentros, ni malentendidos, ni guerras, ni disputas. Harrison asistió a la boda de su exmujer y su amigo. Nos quedó la canción. Nos quedó ese riff de guitarra inicial instalado en nuestra memoria musical y afectiva. Nada más y nada menos.  

 


 


No hay comentarios: