All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


martes, 25 de agosto de 2026

PECIO 0752: LIBERTAD (Revisited)

 Libertad

 

In un mondo che
Prigioniero è
Respiriamo liberi
Io e te

(Lucio Battisti) 

 

Más allá de toda lógica late el corazón que nos mueve a hacer y deshacer caminos. La ruta trazada no sigue las indicaciones de ningún mapa, pues el camino se va creando a medida que se avanza. Más allá de toda lógica hay impulsos y razones enfrentados. No hay calles de dirección única, ni rotondas que hagan el recorrido más fluido; cualquier carretera tiene múltiples sentidos y direcciones. Hay momentos en los que coincidimos con otro viajero en algún punto de este trazado inefable. Es sólo un momento, un instante en el que creemos recorrer el mismo camino. Es sólo un relámpago que nos induce a pensar que no viajamos solos. El punto se dilata en el espacio y en el tiempo y hablamos, reímos y soñamos juntos. Después, el cruce de caminos, y en un instante, de nuevo solos con el recuerdo de las palabras dichas, de las risas y de los sueños compartidos. Al final, el olvido y otros caminantes con el mismo impulso y el mismo latido. Haciendo y deshaciendo caminos. Caminos en los que reclamamos una libertad que nos somete, la posibilidad de elegir entre objetos que deseamos poseer y que terminan poseyéndonos. Y es que la libertad como acto de la creación humana que introduce una novedad no prevista, un acontecimiento que disloca el orden "normal" de las cosas, ha sido relegada al desván del anacronismo y su lugar ha sido ocupado por la libertad de elegir entre las diferentes ofertas de una sociedad erigida sobre la obsolescencia programada. El resultado no puede ser otro que ahogarnos en la ingente cantidad de productos que el mercado pone a nuestra disposición. La angustia existencial no es una manifestación, hoy en día, del silencio del mundo ante nuestros interrogantes, sino, más bien, la ansiedad que genera el momento de la elección: compresas con alas, sin alas, de Low Cost, de vuelo rasante o de vuelo sin motor, leche de soja o de avena o de coco, con o sin azúcares añadidos, con o sin lactosa, con o sin aporte proteínico...somos libres, consumimos, nos consumimos...