All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


miércoles, 1 de julio de 2026

PECIO 0744: TRANSPARENCIA

 Transparencia

 

No te desnudes todavía, espera un poco más
No tengas prisa, el tiempo es algo que quedó detrás

No quiero aún que me descubras toda la verdad
Que la verdad no es lo evidente, sino su mitad

 (Luis Eduardo Aute)

 

 Ser transparente, desnudar el alma, ofrecerte una instantánea de mis sentimientos, emociones, deseos…en la que nada se vele u oculte, en la que todo mi interior se exteriorice y desparezcan las dudas y las incertidumbres. ¿Acaso es posible tal proceso de desvelamiento?  Y si fuese posible, ¿soportarían mis semejantes, mis seres queridos, mis allegados, el momento en el que la oscuridad que me habita sale a la luz y es percibida? Expuestas mis carencias, mis miserias, mis faltas, mis rencores, mis resentimientos, mis vergüenzas, mis egoísmos … el juicio sería unánime y la sentencia implacable. ¿Expuestas? ¿Soy yo, juez y parte del proceso, el más indicado para ello? ¿No es el confesionario un dispositivo creado para tal cosa? No pretendo una apología de la opacidad. Pongo la cuestión sobre la mesa: ¿es deseable tal ideal de transparencia?  ¿No estaría reduciendo las complejidades, tensiones, paradojas y contradicciones de mi alma a unos enunciados o bits de información susceptibles de ser a su vez reducidos por las estructuras perceptivas e intelectivas de mis interlocutores? Al evidenciarme o exponerme de tal modo (insisto: en el caso de que fuese posible), ¿no estaría reduciendo mi complejidad existencial a un conjunto de enunciados operativos y consumibles? El ideal de transparencia atenta contra nuestra impronta hermenéutica, contra la imaginación, contra la literatura, contra la conversación: allí donde todo está expuesto de un modo claro y exhaustivo, la pregunta sobra pues ya están dadas todas las respuestas (en el caso de que sea posible tal desnudez del alma). Me temo que hay un estigma pornográfico en todo ideal de transparencia. Allí donde todo se muestra no hay lugar para la imaginación, la interlocución o la literatura. Seamos razonables. No a la opacidad, sí a un cierto toque de misterio, sí a la seducción, sí a la persuasión…

 


 

`PECIO 0947: SEXO/SEXUALIDAD

 Sexo/Sexualidad

 

Yo soy tan solo uno de los dos polos
De esta historia, la mitad
Una de las dos variables en esta polaridad

Y en el otro extremo,
De esa línea, estás tú
Mi tormento, mi fabuloso complemento
Mi fuente de salud

(Jorge Drexler)

 

 

No sexo, sino sexualidad, la adición de la fantasía a la naturaleza del instinto reproductivo. Es más, entra en juego la imaginación que hace de lo natural un arte. Y en este proceso de creación la sexualidad no se reduce a la genitalidad, sino que la integra sin identificarse con ella.

Hay quien dice que el sexo está sobrevalorado. Nunca he sabido qué significa exactamente dicha expresión, pues sobrevalorada estuvo, en su momento, la siesta; y sobrevalorado estuvo el rock progresivo y el aceite de oliva. 

Célibes, abstinentes y anacoretas lo han proclamado a los cuatro vientos: mejor sin sexo, mejor sin capitular ante los excesos que glorifican el jolgorio de la carne y la exaltación de la sensualidad. Luciano de Zarzadilla, teólogo medieval, resumía su posición afirmando que el sexo es un problema, nunca una solución. Mucho antes, los pitagóricos reglamentaron que la aversión a la carne, digerida o lamida, era un precepto innegociable. El lema paulino, consciente de las debilidades de la carne, adoptaba la célebre fórmula que aún sigue vigente: “Más vale casarse que abrasarse”. En una entrada de sus diarios, Frank Kafka dijo sin pudor que “El coito es el castigo por querer ser felices.”  Así pues, es obvio que grandes luminarias del pensamiento y el arte han despreciado el sexo, el jolgorio de la carne, la fiesta de la sensualidad.  

No es menos cierto que, a cierta edad, la imaginación propone lo que la ley de la gravedad y la fisiología desmienten. ¡Qué resistencia la de la mente frente al envejecimiento! No obstante, el deseo no envejece, sí el resto de elementos que configuran el escenario donde se desarrolla el drama del sexo. El mecanismo biológico se deteriora, pero la mente lo ignora y recurre al principio activo del fármaco diseñado para tal uso.

Y luego está el otro argumento, el que no negocia con la química ni con el medicamento. Y luego está tu piel: el fármaco óptimo contra las leyes físicas o biológicas que hablan de entropía y deterioro. Tu piel desnuda, la obra de arte que jamás concibió artista alguno. La refutación implacable de la entropía del universo. La ilusión de tocar tu piel con mi alma desnuda, de abandonarme en ella cuando se abre a mí con la voracidad de una tormenta, de fundirme con el ritmo que impone cuando no admite ninguna pregunta. Te imagino solo con tu piel de carne y verso, inmune al discurrir incesante del tiempo, piel que siento y desmiente el desmentido que anuncia la nueva mística del cuerpo perfecto. Es el mejor argumento: Tu piel. Me la llevo puesta como un regalo que me hago, no la suelto hasta que me duermo para rescatarla en mi sueño.  

En definitiva, a pesar de que parece que hablo del sexo, en realidad estoy hablando de la sexualidad.