All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


lunes, 14 de septiembre de 2026

PECIO 2117: CONTRA LA FILOSOFÍA

 Contra la filosofía

y apología de la peciosofía 

(1 aforema y 10 pecios) 

 

 ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos?

(Siniestro Total) 

 


 

 EL AFOREMA 

 

Si Celso escribió Contra los cristianos, Maestro escribe contra los filósofos. Jesús G. Maestro es profesor de Universidad especializado en Teoría de la Literatura y Literatura comparada. Hormonado por un cierto éxito en las redes sociales, ha rebasado los límites de su campo y ha escrito un libro titulado Una filosofía para sobrevivir en el siglo XXI. Implacable en el arte denigrar la actividad filosófica sin pudor ni escrúpulos de ningún tipo, ha propuesto una filosofía cuyo poder balsámico nada tiene que envidiar al de fierabrás. En su propuesta, Cervantes es Dios y él es su profeta. Todo se soluciona con la lectura de El Quijote: los problemas medioambientales y la disfunción eréctil, la guerra y los efectos de la menopausia ligados a la osteoporosis. Para Maestro, El Quijote es su fierabrás. ¡Ah, Jesús!, solo te faltó decir en este libro: yo soy la luz, el camino y la vida. Su estilo es machacón, repetitivo, sentencioso e imperativo. La argumentación brilla por su ausencia. Ve la viga en ojo ajeno, mas no le importa que la suya le distorsione la percepción. Siente animadversión por Platón, pero está convencido, como el filósofo ateniense, de que él, Maestro, es la verdad. Armado de sentencias y anatemas, nos va a hablar de la realidad “…desde un punto de vista inédito, nuevo, original. Como nadie te lo ha contado. Y lo que es más importante: como nadie te lo va a contar.” Maestro ha pasado del secreto de la felicidad al secreto de la realidad. Y el tiene las claves para desentrañar el misterio. En definitiva, un libro cuyo carácter panfletario es evidente tras una lectura que ni siquiera necesita ser atenta. Un panfleto que expone los devaneos pseudofilosóficos de un antifilósofo. Hay muchas filosofías, afirma el citado, pero solo la mía es la verdadera. Dice que no es un gurú posmoderno, pero se muestra como tal. Echa pestes de la filosofía, pero propone una para sobrevivir en este siglo. ¿Cinismo? ¿Oportunismo? ¿Hipocresía? 

         LOS 10 PECIOS

     El término “filosofía” aparece 186 veces en el texto citado. Un libro plagado de acusaciones constantes que no se fundamentan en razonamiento alguno. Dos falacias forman parte de la estrategia expositiva de Maestro: la del espantapájaros y ad hominem.  

 1. Para Maestro, la filosofía es una prostituta de burdel de carretera que como el coño de la Bernarda siempre está disponible en todo momento y lugar:  

 “…la filosofía, esa cortesana de todas las camas…, buscando siempre un sitio en cada una de ellas, para suplantar a la religión, la política o la autoayuda, y acostarse siempre con el sol que más calienta el catre”.

 2.     También un tóxico, una droga, quizás, como decía Marx, que junto con la religión y la ideología cocinan el opio para el pueblo:

 “…ni tu felicidad ni el bienestar o tranquilidad de tu conciencia —que es lo que buscan intoxicar religiones, ideologías y filosofías: para anestesiarte, después de amargarte la vida—…”

 3.     No menos, un instrumento de opresión, de control social, que, de nuevo, junto con la religión y las ideologías se utiliza para dominar, alienar, esclavizar y someter al ciudadano:  

 “Inocular en el ser humano sentimientos de culpabilidad, es decir, hacerle sentir culpable de ciertos problemas, es una forma muy útil de mantener a la gente sumisa, alienada y esclavizada bajo el imperativo de determinadas ideas. La culpa no sólo te quita el sueño: hipoteca también tu vigilia, tu trabajo y tu dinero. Las grandes causas quieren que les entregues tu voluntad, tu horario laboral y tus recursos económicos. Dona. Sé voluntario. Vigila a tu vecino. Trabaja gratis para «la causa». Con frecuencia, en nombre de la religión, la filosofía o las ideologías”.

 4.     La filosofía ignora la realidad y los que la leen son unos ignorantes inmaduros:

 “La ignorancia de la realidad es el contenido de la religión, la autoayuda y la filosofía. Es lo único que las hace realmente atractivas: la inmadurez crónica de sus posibles seguidores. Y consumidores”.

 5.     A juicio de Maestro, los contenidos de la filosofía no solamente son quiméricos e irreales, sino totalitarios y expresión de un singular culto homicida:  

 “Las ficciones filosóficas o teológicas resultan con frecuencia mucho más inquietantes que cualesquiera otras ficciones literarias. Téngase en cuenta que la filosofía ha sembrado la historia del pensamiento humano —de Oriente a Occidente— de ficciones estériles, con frecuencia también amenazantes y totalitarias, casi siempre deprimentes e incluso hasta patibularias. La historia de Occidente está llena —sugestivamente llena— de fantasmas y mitologías homicidas. Sólo la literatura las percibe explícitamente como lo que son: ficciones. La filosofía, incluso confesional y teológicamente armada en muchos momentos de la historia —incómoda, como la religión, con la ficción—, les rinde un extraño culto, imperativo y programático”.

 6.     Maestro dedica íntegramente el capítulo 7 de su libro a desacreditar y denigrar a la filosofía: “La filosofía es un timo. ¿Por qué la llamáis filosofía, si sólo es ideología y autoengaño? La filosofía es un timo. Y también un mito, si se nos permite el anagrama”. Identifica la filosofía con la sofística. Es retórica sin gracia, erística sin humor, excentricidad sin argumentos, máscara de la religión y de la política, pseudociencia homicida de todo aquello que escapa a su control:

 “Un filósofo es un sofista excéntrico. La filosofía es una forma excéntrica de ejercer la sofística. La filosofía está en todas partes, porque, entre otras cosas, es el disfraz de la religión, la política y la autoayuda…Los filósofos son poetas que han perdido, o que nunca han tenido, sentido del humor. Son, también, novelistas —no siempre mediocres— que creen en la realidad de sus propias ficciones —demiurgos y substancias puras, dioses y mónadas, noúmenos y espíritus absolutos, superhombres e inconscientes—, y que ignoran que los problemas reales nunca tienen una solución filosófica...El fundamentalismo filosófico es uno de los más potentes, y acaba por convertir a la filosofía en una pseudociencia más. Una pseudociencia que dispara contra todo aquello que no puede controlar, manipular o dominar.”

 7.     No faltan los argumentos ad hominen, las falacias que caricaturizan a la filosofía y a los filósofos. El “topos” filosófico no es la academia platónica ni el jardín epicúreo. Es el lupanar o el monasterio. Y la idiosincrasia del filósofo es una vocación aberrante: el celibato. Entre los filósofos que cita no se encuentra su admirado Newton, conocido precisamente por perenne virginidad.

 “Piénsese además que la mayor parte de los sistemas filosóficos, de la mano de sus artífices, ha pasado por el sexo, bien a través de prostíbulos inhóspitos, bien a través de conventos y monasterios demenciales, bien a través de celibatos aberrantes. Para muestra, tres botones: Nietzsche, Tomás de Aquino, Spinoza. Lo cierto es que la mayor parte de los sistemas filosóficos no nos ha dejado ninguna teoría sobre la sexualidad humana…”

8.     Y para rizar el rizo, Maestro califica a la filosofía como “ciencia oculta” prescindible para la verdadera ciencia: “Las ciencias hacen innecesaria la filosofía”. No sé que pensarían sobre esto los filósofos que han contribuido al desarrollo del conocimiento científico: Aristóteles y la biología, Tales y la geometría, Pitágoras y su teorema, Descartes y la geometría analítica, Leibniz y el calculo infinitesimal, W. Heisenberg y el principio de incertidumbre, Erwin Schrödinger y el origen de la vida, B. Russel y la matemática, T. Kuhn y la noción de paradigma…:

 “No hay filosofía, en suma, que no haya compartido vestuario y camerino con las ciencias ocultas, o que incluso no sea una de ellas. Las ciencias hacen innecesaria la filosofía”.

 9.     Menos mal que tenemos a Newton: “…un hombre que se hace preguntas filosóficas a las que da respuestas científicas. Con él, la filosofía se divorcia definitivamente de las Ciencias”. ¿Acaso Maestro desconoce que Newton pasó mucho tiempo de su vida estudiando las ciencias ocultas, la alquimia y la religión, tal y como afirma J. M. Keynes tras el descubrimiento de sus manuscritos secretos? ¿Acaso Maestro no sabe que Newton pasaba noches enteras buscando el “mercurio sófico”, un ingrediente de la piedra filosofal? Quizás Maestro no lo sabe. ¿O sí?

 10.  La filosofía, continúa Maestro, es “tapadera de las creencias religiosas”, “la codificación de la ignorancia”. Y el filósofo no es más que “un bufón morboso”. Fundamenta y fomenta el integrismo y el totalitarismo pues “es la búsqueda obstinada de un Gran Hermano orwelliano”. La filosofía es “una novela mal escrita, pero con pretensiones imperativas y dictatoriales. Es la biografía frustrada de un totalitarista en busca de fieles para recuperar y legitimar un trono presunto y prometido:

 “Toda religión tiene su Dios; toda filosofía, su Gran Hermano; toda sofística, su líder carismático, su caudillo o Führer furibundo”.

 Hartazgo: Aquí me detengo, no obstante, la acumulación de disparates y gilipolleces continúa. Maestro apunta que “Para hablar de religión, filosofía y política sirve cualquiera…” Y él es una muestra de ello. Cualquiera puede hablar o hacer ruido con la boca. Un nuevo fantasma recorre España: dice que no es un youtuber, dice que nada sabemos sobre él. Sí sabemos que ha escrito un panfleto llamado Una filosofía para sobrevivir en el siglo XXI. 

 


 

viernes, 11 de septiembre de 2026

PECIO 1043: IMÁGENES

Imágenes 

 

I've been looking so long at these pictures of you That I almost believe that they're real I've been living so long with my pictures of you That I almost believe that the pictures are all I can feel

(The Cure) 

 

La tradición platónica invita a considerar las imágenes como un trasunto de la realidad, ya que ocupan el lugar más bajo en la jerarquía ontológica de lo real, y se corresponden a su vez con la facultad de conocimiento más débil: la eikasía. Pensamos con conceptos, pero también con imágenes (Albert Camus dixit). Nos hacemos imágenes de la realidad, también de los otros. La imagen se forja desde la primera impresión que nos produce una persona determinada. La construimos mediante ideas previas sobre las virtudes y miserias de los otros, prejuicios, afinidades o incompatibilidades…Una vez se ha conformado la imagen, la modificación de ciertos aspectos de la misma se torna casi imposible. No importa cómo cambie el comportamiento de la persona, la imagen no lo incorpora a su diseño. El imaginado debe renunciar a cualquier posible redención, la imagen siempre gana. La espada de Damocles lo amenaza constantemente porque no hay límite temporal para que se consume la expiación de su culpa.  

 

 


 

 

jueves, 10 de septiembre de 2026

PECIO 09:20: FILOSOFÍA Y AUTOAYUDA

Filosofía y autoyuda: a propósito de la portada y la contraportada de  Una filosofía para sobrevivir en el siglo XXI, de Jesús G. Maestro

 

 A long, long time ago
I can still remember how that music
Used to make me smile
And I knew if I had my chance
That I could make those people dance
And maybe they'd be happy for a while

(Don Mclean) 

 

Jesús G. Maestro ha escrito y publicado un libro titulado Una filosofía para sobrevivir en el siglo XXI, con un subtítulo que llama la atención: "Yo no soy un youtuber y usted no sabe nada sobre mí". Me sorprende el subtítulo porque a) aunque quizás la denominación no le sea grata al autor, se postula constantemente en las redes a imagen y semejanza de los youtubers; b) la segunda parte del subtítulo es más un deseo que una realidad. Sí que sé algo sobre usted, sé ese “algo” de usted que se proyecta en el libro que ha escrito, sé ese “algo” de usted que las entrevistas e intervenciones en las redes manifiestan, sé ese “algo” de usted que se muestra en su blog, en Wikipedia, en Linkedin, en Dialnet, etc. Así que “algo” sé sobre usted. Usted sabe que lo sé, sobre todo, porque se ha ocupado de que sea así. La distinción que establece entre persona y personaje no invalida mis afirmaciones. Percibo una cierta tendencia a responsabilizar a “su personaje” de la connivencia que ha establecido con las redes sociales, a las que critica de un modo despiadado, lo cual me genera cierta perplejidad. ¿Quién las utiliza? ¿La persona o el personaje? En la contraportada del libro, dice usted: “No te prometo soluciones fáciles, sino la verdad cruda, lo que hagas con ella es cosa tuya. Pero nunca serás un idiota”. Aplaudo el tuteo, nos emparenta como miembros del mismo rebaño. Frente a la verdad “cocinada” de las redes sociales y el resto de instituciones promotoras de idealismos o engañifas, usted nos ofrece la “verdad cruda”. Sigue usted el esquema típico de los libros de autoayuda que tanto critica (con razón): a) presenta una sociedad cuasi apocalíptica; b) desenmascara a los presuntos “falsos profetas” de la misma; c) nos vende la solución (aunque no sea fácil). Nos propone usted una filosofía, no para vivir, sino para “sobrevivir”. ¿Una filosofía? ¿Una propuesta que usted emparenta con la política, la ideología y la religión, debido a su poder de idealización, i.e., de autoengaño? Dice usted: “La filosofía es un timo. ¿Y la suya, no lo es también? Dice usted: “Toda filosofía es una retórica para adolescentes”. ¿Y la suya, no lo es también? Dice usted: “Toda filosofía es una novela mal escrita, pero con pretensiones imperativas y dictatoriales. Es la biografía frustrada de un totalitarista…” ¿Y la suya, lo es también? Franco Battiato pasó por la música experimental y el rock progresivo antes de tomar la decisión de apostar por la música pop, hacerse famoso y ganar dinero. ¿Es su caso, Maestro?