All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


miércoles, 26 de agosto de 2026

PECIO 1835: RESPONSABILIDAD

  Responsabilidad

 

No soy la foto del carnet
No soy la luz en el balcón
Yo solo soy el que llegó
Y el que se fue

No sé muy bien a dónde voy
Para encontrarme búscame
En algún sitio entre la espada y la pared

(Fito y Fitipaldis) 

 

No hay otra, no hay más remedio que resistirse a todo intento de reducir al individuo a cualquiera de las formas de subjetivación que lo definen y lo limitan: ciudadano, proletario, disidente, militante, obrero, intelectual, padre, madre, hijo, votante…La ficción de ser uno es la proyección subjetiva de los otros en su afán por desactivar la amenaza que genera lo múltiple. La ficción de la identidad tiene tal fuerza que nos obliga a pensar que su contrario no es más que disfunción o patología. Jamás entenderé la expresión “ser uno mismo”. ¿Acaso podemos ser otros? Nunca entenderé el precepto budista que invita a encontrar nuestro verdadero yo, el yo interior, el que se esconde tras la máscara del ego. Sé que hay persona y hay personaje. Sé que la máscara del personaje se superpone a la persona. Sé que la persona también porta su máscara. No hay yo verdadero. No hay yo falso. Mis palabras y mis actos son el resultado de los conflictos, las treguas, las tácticas, las estrategias y las luchas que libran las múltiples fuerzas que me habitan. Me abismo en la paradoja: sea la persona, sea el personaje, la responsabilidad ante los propios actos es inevitable, el mejor antídoto contra el victimismo y el integrismo irenista. 

 


 


martes, 25 de agosto de 2026

PECIO 0752: LIBERTAD (Revisited)

 Libertad

 

In un mondo che
Prigioniero è
Respiriamo liberi
Io e te

(Lucio Battisti) 

 

Más allá de toda lógica late el corazón que nos mueve a hacer y deshacer caminos. La ruta trazada no sigue las indicaciones de ningún mapa, pues el camino se va creando a medida que se avanza. Más allá de toda lógica hay impulsos y razones enfrentados. No hay calles de dirección única, ni rotondas que hagan el recorrido más fluido; cualquier carretera tiene múltiples sentidos y direcciones. Hay momentos en los que coincidimos con otro viajero en algún punto de este trazado inefable. Es sólo un momento, un instante en el que creemos recorrer el mismo camino. Es sólo un relámpago que nos induce a pensar que no viajamos solos. El punto se dilata en el espacio y en el tiempo y hablamos, reímos y soñamos juntos. Después, el cruce de caminos, y en un instante, de nuevo solos con el recuerdo de las palabras dichas, de las risas y de los sueños compartidos. Al final, el olvido y otros caminantes con el mismo impulso y el mismo latido. Haciendo y deshaciendo caminos. Caminos en los que reclamamos una libertad que nos somete, la posibilidad de elegir entre objetos que deseamos poseer y que terminan poseyéndonos. Y es que la libertad como acto de la creación humana que introduce una novedad no prevista, un acontecimiento que disloca el orden "normal" de las cosas, ha sido relegada al desván del anacronismo y su lugar ha sido ocupado por la libertad de elegir entre las diferentes ofertas de una sociedad erigida sobre la obsolescencia programada. El resultado no puede ser otro que ahogarnos en la ingente cantidad de productos que el mercado pone a nuestra disposición. La angustia existencial no es una manifestación, hoy en día, del silencio del mundo ante nuestros interrogantes, sino, más bien, la ansiedad que genera el momento de la elección: compresas con alas, sin alas, de Low Cost, de vuelo rasante o de vuelo sin motor, leche de soja o de avena o de coco, con o sin azúcares añadidos, con o sin lactosa, con o sin aporte proteínico...somos libres, consumimos, nos consumimos...

 


 

lunes, 24 de agosto de 2026

PECIO 1511: DIOS / TRASCENDENCIA (3)

 Dios / trascendencia (3)

 

I'll stand before the Lord of Song
With nothing on my tongue but Hallelujah

(Leonard Cohen) 

 

“La crisis actual de la religión…” Así comienza Byung-Chul Han el primer capítulo, “La atención”, de su libro SOBRE DIOS. Han no especifica de qué religión se trata, por tanto, debo suponer que habla más bien del sentimiento religioso que de alguna religión concreta. Por una parte, la afirmación de Han contrasta con el poder de la estadística. Según el Pee Research Center y la base de datos Statista, el 75’8 % de la población mundial se identifica con algún tipo de religión. Sólo el 24, 2% se adscribe a alguna forma de ateísmo o agnosticismo; por otra, temo que mi suposición no es correcta. A lo largo del libro queda claro que la religión a la que se refiere es el cristianismo europeo. Han nos transmite la fuerza del efecto metonímico cuando adopta la forma de la sinécdoque: toma la parte por el todo al identificar la crisis de la religión cristiana (en Europa, para más señas) con la crisis de la religión. El efecto metonímico lleva a Han a identificar la causa: “el declive de la atención”; y a extraer un corolario de filiación nietzscheana: “No es Dios quien ha muerto, sino el ser humano al que Dios se revelaba”. La parábola del hombre loco propuesta por Nietzsche en parágrafo 125 de LA GAYA CIENCIA, en la que un hombre busca a Dios a mediodía con una linterna encendida, suscitando con ello la burla de los presentes, sufre en Han una inversión similar a la que Nietzsche proponía para liberarnos del platonismo. Si la cuestión es la pérdida de la facultad de contactar, de algún modo, con la divinidad, si es el abandono de la espiritualidad (y ya sé que hay espiritualidades no religiosas sensu stricto), entonces, hay que obviar el diagnóstico nietzscheano y retroceder hasta el Gólgota para preguntarse: Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

 


 

domingo, 23 de agosto de 2026

PECIO 1741: DIOS / TRANSCENDENCIA (2)

 Dios / Transcendencia (2)

 

I wanna get it through to you
You're not alone

(Mavis Staples) 

 

Byung-Chul Han ha escrito un libro sobre Dios inspirado en las ideas de Simone Weil que me ha generado cierta perplejidad, una cierta incertidumbre sobre mi capacidad de entender ciertos planteamientos filosóficos. Hace un tiempo leí NO-COSAS, un libro de Han en el que planteaba la siguiente tesis: el mundo digital está reemplazando a los objetos físicos y reales, los datos son más importantes que los objetos tangibles, lo virtual está ganando la partida a lo real. El filósofo coreano-alemán se lamentaba de la pérdida de lo real, de lo tangible, del objeto físico y del empobrecimiento emocional que producía dicha pérdida. Sin embargo, según su planteamiento en su libro SOBRE DIOS, el Dios al que apela para contrarrestar los efectos del régimen neoliberal en el que nos encontramos insertos me parece más un “ente digital” que un “ente real”. No es un ente físicamente perceptible, no ocupa lugar ni tiempo alguno, su idiosincrasia es un silencio y una indisponibilidad que lo identifican con una “presencia ausente” o una “ausencia presente” imposible ser aprehendida. Hay un corriente de pensamiento contemporánea que identifica a la IA con Dios, o más bien, que afirma que Dios es una IA. La reacción del Vaticano no se ha hecho esperar, la primera encíclica (Magnifica Humanitas) del papa León XIV así lo atestigua. El Papa afirma que Dios no es una cosa, mientras que la IA sí lo es, es decir, la divinidad no es material ni necesita de materialidad alguna, mientras que la IA sí la necesita (al menos para su funcionamiento). Para León XIV, Dios es incorpóreo, inmutable, puro acto, omnipotente, omnipresente y omnisciente. Características que el sentido común nos obliga a reconocer como pertenecientes a las no-cosas, más que a las cosas. Así pues, 1) En NO COSAS, Han quiere recuperar las “cosas”, entes materiales, que se pierden con la digitalización de la realidad producto del régimen neoliberal basado en el imperativo del consumismo, la velocidad y la irreflexión; 2) En SOBRE LA RELIGIÓN, propone como dispositivo crítico contra dicho régimen la recuperación del sentimiento religioso basado en la apertura a un Dios cuyas características son más las de una “no cosa” que las de una “cosa”. En conclusión, o yo soy incapaz de captar la sensibilidad filosófica de los planteamientos de Han o me está dando gato por liebre.

Continuará   

 


 

viernes, 21 de agosto de 2026

PECIO 1050: DIOS / TRASCENDENCIA (1)

 

Dios / Trascendencia (1) 

 

My sweet LordMy LordMmm, my Lord
I really want to see youReally want to be with youReally want to see you, LordBut it takes so long, my Lord
 
(George Harrison) 
 


Yo creía que abusaba de la cita y que debía reducir su número en mis pecios. El libro SOBRE DIOS de Byung-Chul Han no tiene este tipo de preocupaciones, incluye doscientas cincuenta y dos citas en ciento treinta y cinco páginas. Aunque la referencia directa es la obra de Simone Weil, el planteamiento de Han es un sincretismo religioso que conjuga el cristianismo católico, el budismo zen y el estoicismo griego. Han no propone una reflexión teológica novedosa, su libro es una repetición constante de las ideas expuestas en textos anteriores que operan como comentarios breves a las innumerables citas extraídas de textos de Weil: rechazo del mundo digital, de la sociedad de la información, de la vita activa…en definitiva, del mundo actual. Han encuentra en la religión el mejor dispositivo para combatir la sociedad del cansancio que genera el régimen neoliberal, mediante técnicas espirituales como “la atención”, “la descreación” o “el vaciamiento” (anulación del yo), aceptación de la negatividad y el dolor, la contemplación… Para Han, la estrategia frente al capitalismo no debe ser política o económica, sino mística. Misticismo que se erige sobre la inversión de la fórmula nietzscheana (Dios ha muerto): quien ha muerto, no es Dios, sino el ser humano al cual se revelaba. A juicio de Han, el ser humano contemporáneo ha perdido los órganos senso-espirituales que le permitían captar lo sagrado, se ha desconectado de lo divino. A imagen y semejanza de Nietzsche, Han diseña el nuevo superhombre -no desde un nihilismo activo, sino de un misticismo contemplativo- que debe surgir de las cenizas del hombre digitalizado y consumido en el devenir incesante de la sociedad consumista. Por todo ello, coincido con Han en ciertos aspectos de su diagnóstico, no en el método ni en la estrategia.   

(Continuará)