All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


sábado, 16 de mayo de 2026

PECIO 2153: AMOR EN BERLÍN

 AMOR EN BERLÍN

"A veces no necesitamos a alguien que nos arregle, a veces, sólo necesitamos a alguien que nos quiera mientras nos arreglamos nosotros mismos".
 
(Julio Cortázar)

 

Dice Berlín: “Del amor hay que salir con la misma fuerza que se entra”.

Pero ¿cómo conocer la intensidad de dicha fuerza para aplicarla en la operación inversa? Es más, ¿y si hay amores de los que no se puede salir porque no se encuentra la salida? O, más bien, ¿pueden existir amores de los que es muy difícil, casi imposible, salir? Hay cierta asimetría entre la operación de entrada y la de salida. ¿Decidió uno entrar en el amor o fue el amor el que entró en él? ¿Decide uno salir del amor o es el amor, o su carencia, lo que le empuja hacia la salida? ¿Es acaso el amor un espacio, un lugar en el que hay entradas y salidas? El amor es un viaje en el tiempo en el que se instalan lugares concretos y determinados, pero ¿es él un lugar?

  Where is the love? (Roberta Flack) 

 


 

PECIO 1734: HUMOR 2

HUMOR 2

Há tanto escuro na estrada 

Esperando o sol nascer, 

ei lá (Ei lá) 

Vou cantar pela vida, 

ei lá (Ei lá) 

O meu canto de amor 

 

Vinicius de Moraes, Maria Creuza y Toquinho)

 

Quizás, algún día, consiga que mi mirada no se pierda en el vacío y mis palabras no queden ancladas en mis entrañas. Quizás, algún día, consiga reforzar los cimientos de ese puente tan frágil que me une al mundo y a sus paradojas. Quizás, algún día, consiga levantarme sin rencor tras caer por un embate del tiempo y de las circunstancias, desalojar de mi alma la pereza y la asepsia que la agrietan. Quizás, algún día, consiga dejar de pensar que la ficción puede ser un refugio frente a los muros que en la realidad he levantado. Quizás perdí el sentido del humor y ando a tientas buscándolo. Quizás, algún día, entienda que los pecios son algo más que los restos de un naufragio. 

 

 



Pecio 0947: LA BROMA

La broma  

I'm a joker
I'm a smoker
I'm a midnight joker

(Steve Miller Band) 

 

Hoy he pensado en todo aquello que es de cierta manera y que yo no entiendo. He pensado en aquella vez que negué un “te quiero”, cuando mi boca se convirtió en la prisión de las vocales y consonantes de una expresión tan manida y opaca. Es cierto, un “te quiero” congela el tiempo, detiene su fluir en un momento, y en ese instante preciso uno espera -no sé qué, no sé por qué- que las palabras suturen la herida, que nos confieran cierta existencia, que nos aseguren la subsistencia, como si la identidad personal no fuese más que un préstamo a un interés demasiado elevado, como si no fuésemos más que piezas añadidas en un puzle interminable sometido a la paradoja que genera el teorema de Gödel. Hoy, con la cabeza vacía y las entrañas llenas, saludo los huecos que las ausencias dejan en mi casa con un luminoso y, a la vez, sombrío, “Buenos días, soledad”. Si la vida tuviese la estructura de un relato, el comienzo sería un misterio irresoluble, el nudo, un elenco de azares y contingencias, y el desenlace una vuelta al principio. La felicidad no respeta los principios y las leyes de los procesos osmóticos ni se rige por los de la conservación de la energía. La esperanza no es más que una broma de nuestra psique, como tantas otras, que contrasta con el susurro del absurdo que impregna todo lo que existe: ¡qué hermoso era todo en aquellos tiempos en los que el corazón dejó de ser un cazador solitario!