All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


jueves, 9 de julio de 2026

PECIO 0742: Arte Popular

 

Arte POP (popular): Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band

 

Nothing is real
And nothing to get hung about

(The Beatles)

 

 

En 1967 ve la luz el álbum Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. En la portada del disco aparecen un conjunto de personajes agrupados sin ningún criterio: escritores, pensadores, políticos, músicos, actores, científicos…y The Beatles. ¿Acaso la ausencia de criterio es una reivindicación de la igualdad, una ruptura de los límites que trazan las clases o posiciones sociales? ¿Una propuesta para desactivar la barrera que separa el arte culto de la cultura popular, la cultura elitista y la de masas? La portada provoca perplejidad. ¿Qué hacen juntos Simon Rodia y Stockhausen, Sonny Liston y Karl Marx? El cuadro me lleva a la clasificación de los animales de Borges expuesta en El idioma analítico de John Wilkins que más tarde utilizó Michel Foucault para comenzar su libro LAS PALABRAS Y LAS COSAS. El objetivo de Borges era cuestionar el carácter arbitrario de las taxonomías y clasificaciones, el de Foucault mostrar que pensamos en el interior de una episteme o paradigma que determina qué pensar y cómo pensar. La portada del álbum nos invita a cuestionar la vigente dicotomía arte culto/arte popular. The Beatles son la esencia de la música pop-ular. A mi juicio, la imagen atenta contra la idea de jerarquía social y apunta hacia la igualación de las élites con el resto de la población. Pero también podría ser lo contrario y la imagen no sería más que una broma, un chiste que refirma al cuestionarla la idea de que la igualdad es un ideal irrealizable, que una cosa son las élites y otras las masas, que siempre habrá amos y esclavos, ricos y pobres.


 

 

 



PECIO 1323: NIETZSCHE

 

Este PECIO me lo copio de un maestro del género: 
 
“Es absolutamente innecesario, y ni siquiera deseable,
que alguien tome partido por mí;
por el contrario, una cierta dosis de curiosidad
con la cautela irónica que uno presta
ante una criatura extraña me parece que sería una manera
incomparablemente más inteligente de considerarme”.
 
(F. Nietzsche)
 
 
 
 

 

miércoles, 8 de julio de 2026

PECIO 0709: GÉNESIS Y APOCALIPSIS

 

Génesis y Apocalipsis

 

This is the end
Beautiful friend
This is the end
My only friend, the end
Of our elaborate plans, the end
Of everything that stands, the end
No safety or surprise, the end
I'll never look into your eyes again
Can you picture what will be
So limitless and free
Desperately in need of some stranger's hand
In a desperate land? 

(The Doors) 

 

Dos límites, dos fronteras antropológicas -y no menos históricas o culturales- que siguen vigentes: la nostalgia del paraíso y la voluntad apocalíptica del ser humano, la quimera del origen y la violencia y brutalidad del destino, la inocencia primitiva y la némesis divina, la naturaleza y la historia, el alfa y el omega de una especie anómala. Dos claves para interpretar la historia de las grandezas y miserias del ser humano: insaciabilidad e instinto destructivo, Eros y Tánatos como pulsiones que adoptan el rostro de Prometeo y de San Juan, Atenas y Jerusalén. El deseo retrospectivo de pureza y el prospectivo de aniquilación: “No hay documento de cultura que no lo sea al mismo tiempo de barbarie", dice el filósofo. En definitiva, Paraíso y Apocalipsis no son sino dos grandes ideales cuyos símbolos y mitos “han envenenado el aire que nos ha tocado respirar” (Rafael Argullol).

 

martes, 7 de julio de 2026

PECIO 0754: ESPAÑA 1

 ESPAÑA 1 - (Portugal 0)

 

 No hay una piedra en el mundo
Que valga lo que una vida

 Y a nadie le di permiso
Para matar en mi nombre

El mismo suelo que piso
Seguirá, yo me habré ido
Rumbo también del olvido

Y no hay pueblo que no se haya
Creído el pueblo elegido

(Jorge Drexler) 

 


 

 No participo de los “ismos” al uso. Ni siquiera del nacionalismo tan extendido en nuestros días. Las instituciones evolucionan o involucionan, se desarrollan o se estancan, se regeneran o se destruyen. Como todo lo que existe, no son inmunes al paso del tiempo. La institución “ESPAÑA” es una de ellas. En estos asuntos me declaro utilitarista: acepto el modo que mejor funcione, es decir, que mayores beneficios económicos y culturales aporte a ese ente ilocalizable e inefable denominado “PUEBLO”. Las grandes palabras que forman parte del entramado ideológico nacionalista me importan bien poco: orgullo, patria, identidad…Comparto con un célebre profesor de literatura contemporáneo que la ideología es el refugio de los pobres. Los ricos no tienen ideología, tienen dinero. Así, me adhiero a la sentencia de un no menos célebre literato anglosajón: “Patriotism is the virtue of the vicious”. Y siempre tengo presente la frase apócrifa atribuida a Blas de Lezo: “Todo buen español debería mear siempre mirando hacia Inglaterra”.

Dibujado el contexto, paso al comentario. He releído IMPERIOFOBIA Y LEYENDA NEGRA de María Elvira Roca Barea: un libro que solo los necios podrían considerar irrelevante. Un libro necesario que desmonta el conjunto de tópicos que pesan sobre España y los españoles. Roca Barea no escatima en referencias de todo tipo - historiográficas, literarias, pictóricas y cinematográficas- para mostrar la intensidad con la que ha operado la voluntad política antiespañola que nació con el Imperio español y continúa en la actualidad. Es el libro de Roca Barea un texto esférico, es decir, finito en su composición e ilimitado en su proyección. Es un libro que invita a una relectura constante por su contenido y por su capacidad de concitar adhesiones y ahuyentar desafectos. La leyenda negra hispanofóbica –me anticipo a la crítica y asumo el pleonasmo- ha generado una imagen de España caracterizada por los siguientes rasgos: intolerante, inquisitorial, retrasada, tiránica, bárbara, genocida, lúbrica, voluptuosa, demoníaca, tenebrosa, pícara, traidora, incapaz, lujuriosa, etc. Los adjetivos no son gratuitos, proceden de las acusaciones que históricamente han sido vertidas sobre los españoles desde la atalaya que brinda la historia falseada y la gran máquina propagandística de los países de mayoría religiosa protestante: modelos falaces de tolerancia y libertad universal.Desde el principio, la autora deja clara su posición contra las posiciones imperiofóbicas. Y quizás no exageraría si calificase su punto de vista de imperiofílico. La eclosión de los imperios tiene a su juicio una justificación  antropológica y socio-política, pues establece una relación directa entre el éxito evolutivo de la especie humana y las estructuras jerárquicas de organización sociopolítica. Es lo que llama ley de gravedad social. La premisa es discutible, pero no los resultados que obtiene en la investigación que lleva a cabo en el libro. La hispanofobia o leyenda negra consiste en un conjunto de opiniones –disfrazadas de cientificidad- infundadas contra España que manifiestan la inferioridad de los españoles frente a otros europeos que se consideran mucho más civilizados. Es, a juicio de la autora, opinión infundada antiespañola. Es una clase de racismo vinculado a la época imperial que se ha mantenido en el tiempo camuflado de verdad y de respetabilidad intelectual. Los prejuicios antiespañoles no nacen de los hechos, sino de la voluntad de proyectar los primeros en los segundos para distorsionarlos y falsearlos. 

(Continuará)

PD

A todo esto, de nuevo recurro al celebre profesor de literatura mencionado al inicio para acabar este pecio. Todas estas elucubraciones son secundarias frente a la certeza (quizás una de las pocas que tengo) de que invertir en salud y en amor es siempre más rentable que hacerlo en otras cosas, pues el amor es el único idealismo que el ser humano se puede permitir.

 


 

PECIO 0903: LA RISA

 La risa

 

Rire encore

(ZAZ) 


La risa es algo más que una deformación del rostro fruto de la dilatación con intervalos de contracción de ciertos músculos. Uno ríe y alguien se ríe del que ríe o con el que ríe. La risa es una tecnología humana contra la vocación de sufrimiento. Si no existiese la risa, el rostro se petrificaría. A diferencia del llanto, es diversa, singular, propia, particular…De los diferentes tipos de risa, hay uno inadmisible: la risa sarcástica, perfidum ridens, la que causa el sufrimiento y la humillación de los otros.

El fanático abomina de la risa e intenta proscribirla. La risa es sospechosa porque es la alegría que brota ante la alteración del orden de las cosas.  Hay, pues, una semejanza estructural entre el desorden sociopolítico y la alteración de los rasgos faciales. La risa surge ante la evidencia de que todo orden lleva implícita la posibilidad de su desmoronamiento. La novela de Umberto Eco trata sobre la risa y el fanatismo que intenta proscribirla, pues la risa es una amenaza para la fe basada en el miedo. La risa desenmascara el dogmatismo fanático y nos libera de la red causal del poder totalitario (y democrático).

La risa es síntoma de alegría. Es incombustible y omnipresente. El que se pueda llorar de alegría no es una objeción a su omnipresencia y persistencia. 

 


 

domingo, 5 de julio de 2026

PECIO 0609: SINCERIDAD

 Sinceridad

 

"No seas absurdo", me regañó, "esa explicación nadie te la pidió
Así que guárdatela, me pone enferma tanta sinceridad"

Yo le quería decir la verdad, por amarga que fuera
Contarle que el universo era más ancho que sus caderas
Le dibujaba un mundo real, no uno color de rosa
Pero ella prefería escuchar mentiras piadosas

 (Joaquín Sabina)

 

Lo contrario de la verdad es la falsedad. Lo contrario de la sinceridad es la mentira. Se puede ser sincero emitiendo una proposición falsa. El terraplanista convencido no miente, enuncia una falsedad, su afirmación no es conforme a la realidad (adaequatio rei et intellectus), muestra la imposibilidad de conjuntar dos ideas: la tierra y su estructura. Ahora bien, entre lo verdadero y lo falso existe un espectro de posibilidades que constituyen lo indecidible: afirmo que “nevará en Murcia el veinticinco de diciembre de 2027”. La verdad relativa es más real que la Verdad: el teorema de Pitágoras enuncia una verdad en el seno de las geometrías euclidianas, pero una falsedad en las geometrías elípticas o hiperbólicas.

La verdad y la falsedad pertenecen al ámbito de lo intersubjetivo, la sinceridad y la mentira al de lo subjetivo. ¡Dime la verdad! es una expresión anómala que debería traducirse por ¡sé sincero! Anómala hasta el punto de que en ciertos contextos se exige una imposibilidad: “la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad”. Porque la verdad no se reduce a aquello que un individuo sabe sobre tal o cual asunto. El sujeto recorta, elimina, añade, interpreta, diluye o aliña aquello que considera verdadero (que no se identifica con la verdad, sino, en el mejor de los casos, con parte de ella). La verdad es una idea, la falsedad, su reverso. La verdad es una idea que no se puede decir. Sí se puede decir una verdad o unas verdades. El artículo indeterminado nos sitúa en la realidad, el determinado nos eleva hasta la idealidad o nos hunde en la irrealidad. Hay quien considera que no decir toda la verdad es una forma de mentir. De nuevo, erramos, porque quien no dice toda la verdad que podría decir (que nunca sería toda la verdad) no miente, simplemente no es sincero hasta el final. Limita el contenido y obvia lo irrelevante o aquello que por ser dicho podría alterar la correlación de fuerzas intelectuales o sentimentales que se ponen en juego en una conversación, discusión o confesión. 

 



jueves, 2 de julio de 2026

PECIO 0525: DOLOR

 Dolor

 

I feel the pain baby
Deep down in my soul
Deep down in my soul

I feel the hurt honey
Deep down in my bones

(Lucky Lloyd)

 

Del dolor se aprende. Del placer, también. Se aprende en la tristeza y no menos en la alegría. Se aprende del fracaso, no sé si también del éxito. Somos prisioneros de nuestras propias presunciones, suposiciones o creencias. Y nos resignamos ante nuestra vocación de egocentrismo y egolatría tanto como ante nuestra disposición al altruismo y a la generosidad. Sabemos que nos hacemos daño y que dañamos a otros. Es inevitable. El problema surge cuando convertimos el dolor en sufrimiento. El dolor es parte de la vida, el sufrimiento es nuestra singular -en ocasiones, perversa- contribución a ella. El dolor es una señal, un daño físico o emocional. El sufrimiento es una respuesta psíquica o cognitiva que puede derivar en ansiedad, miedo o temor. Evitar la prolongación del sufrimiento es un modo de desactivar nuestras pulsiones autodestructivas. Si nos hemos empeñado en acabar con los dioses, no debemos abrir la puerta a nigromantes, magos o hechiceros. No debemos buscarnos allí donde nunca hemos estado. No debemos poner nuestro sufrimiento en manos de los mesías de la felicidad. No hay estremecimientos idénticos en los que converjan las voluntades. Parecería que uno es mejor por haber sufrido. Pero el sufrimiento no nos hace mejores (ni peores). No obstante, una mística del sufrimiento invade las ciudades, los barrios, las casas. El sufrimiento se hereda y crea privilegios. No importa el tiempo: si mi pueblo -nación o comunidad-, sufrió, entonces yo soy partícipe de ese sufrimiento, víctima inocente que, ante los herederos de los perpetradores -colonizadores, invasores…-, reclama sus derechos.

 



miércoles, 1 de julio de 2026

PECIO 0744: TRANSPARENCIA

 Transparencia

 

No te desnudes todavía, espera un poco más
No tengas prisa, el tiempo es algo que quedó detrás

No quiero aún que me descubras toda la verdad
Que la verdad no es lo evidente, sino su mitad

 (Luis Eduardo Aute)

 

 Ser transparente, desnudar el alma, ofrecerte una instantánea de mis sentimientos, emociones, deseos…en la que nada se vele u oculte, en la que todo mi interior se exteriorice y desparezcan las dudas y las incertidumbres. ¿Acaso es posible tal proceso de desvelamiento?  Y si fuese posible, ¿soportarían mis semejantes, mis seres queridos, mis allegados, el momento en el que la oscuridad que me habita sale a la luz y es percibida? Expuestas mis carencias, mis miserias, mis faltas, mis rencores, mis resentimientos, mis vergüenzas, mis egoísmos … el juicio sería unánime y la sentencia implacable. ¿Expuestas? ¿Soy yo, juez y parte del proceso, el más indicado para ello? ¿No es el confesionario un dispositivo creado para tal cosa? No pretendo una apología de la opacidad. Pongo la cuestión sobre la mesa: ¿es deseable tal ideal de transparencia?  ¿No estaría reduciendo las complejidades, tensiones, paradojas y contradicciones de mi alma a unos enunciados o bits de información susceptibles de ser a su vez reducidos por las estructuras perceptivas e intelectivas de mis interlocutores? Al evidenciarme o exponerme de tal modo (insisto: en el caso de que fuese posible), ¿no estaría reduciendo mi complejidad existencial a un conjunto de enunciados operativos y consumibles? El ideal de transparencia atenta contra nuestra impronta hermenéutica, contra la imaginación, contra la literatura, contra la conversación: allí donde todo está expuesto de un modo claro y exhaustivo, la pregunta sobra pues ya están dadas todas las respuestas (en el caso de que sea posible tal desnudez del alma). Me temo que hay un estigma pornográfico en todo ideal de transparencia. Allí donde todo se muestra no hay lugar para la imaginación, la interlocución o la literatura. Seamos razonables. No a la opacidad, sí a un cierto toque de misterio, sí a la seducción, sí a la persuasión…