All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


jueves, 13 de agosto de 2026

PECIO 0750: LA BESTIA

La bestia

 

Odio a la puta humanidad

Odio el amor, odio el odio 

Odio el amor-odio

Y cuanto más odio, más me odio

Más odio por odiar

 

(La cabra mecánica)

 

    Enzo Bianchi pensaba que el mejor modo de conocerse, si es que tal cosa es recomendable u oportuna, es construir un relato de nuestra interioridad, proyectar en el lenguaje la estructura laberíntica de nuestra afectividad. Sus elucubraciones adoptaron la forma de un libro que tituló MANIOBRAS ORQUESTALES DE LA INTIMIDAD. El capítulo dieciocho lleva por título LA BESTIA. Bianchi la define como una pulsión destructiva colérica, rabiosa, instintiva e irracional. Darrel Standing, catedrático de Agronomía en la Facultad de Agricultura de la Universidad de California, protagonista de la novela de Jack London EL VAGABUNDO DE LAS ESTRELLAS, la llamó “la ira roja”: “una desgraciada e infortunada herencia”, una rabia incontrolable que lleva adherida a su alma. Standing espera su ejecución en una celda de la prisión de San Quintín por haber asesinado a un colega de profesión. La bestia tiene sus resortes y engranajes, cuando se libera su acción es devastadora: destructiva y autodestructiva. Es una mezcla de ira y disgusto, de impotencia y voluntad de demolición, alimentada por un veneno que distorsiona la capacidad perceptiva y racional de quien la sufre. La rabia universaliza el acto concreto, lo aísla y lo integra en una maniobra de victimización que ofrece un refugio seguro desde el cual se autoproclama inocente y reparte culpas entre el resto de usuarios de este complejo y extraño mundo en el que habitamos. La bestia utiliza la estrategia del cerrojo, de la huida hacia una imagen que sustituye lo real por la ficción que forja la ira impregnada de autocompasión. Es el vacío del absurdo y la sinrazón, del letargo emocional y la opacidad comunicativa. Es la bestia. 

 


 

PECIO 2252: STRANGE FRUIT / ALABAMA

 Strange Fruit / Alabama

  

Southern trees bear a strange fruitBlood on the leaves and blood at the rootBlack bodies swingin' in the Southern breezeStrange fruit hangin' from the poplar trees
Pastoral scene of the gallant SouthThe bulgin' eyes and the twisted mouthScent of magnolias sweet and freshThen the sudden smell of burnin' flesh
Here is a fruit for the crows to pluckFor the rain to gatherFor the wind to suckFor the sun to rotFor the tree to dropHere is a strange and bitter crop
 
(Billie Holiday) 
 
 


Abolir la esclavitud no significó erradicar el racismo institucional: político, económico, judicial y cultural. De hecho, la emergencia del trumpismo continúa una tradición muy arraigada en la sociedad estadounidense, en la denominada, por sabios y doctos de la politología contemporánea, mejor democracia del mundo liberal y capitalista. Abolida la esclavitud, la Corte Suprema de EEUU mantenía la separación racial bajo el lema: “Iguales pero separados” (separate but equal), una doctrina jurídica que permitía la segregación racial. En la práctica, se creaban espacios para las “razas” y la igualdad civil seguía siendo una quimera.  Según las conservadoras estimaciones del Tuskegee Institute, 2.833 personas fueron linchadas entre 1889 y 1940, el 90% en los estados del sur.

Strange Fruit (Fruta rara) es una pieza musical de 1939 de la cantante afroamericana Billie Holiday. Compuesta y escrita por Abel Meeropol (Lewis Allan), la canción fue uno de los primeros lemas del movimiento por los derechos civiles estadounidense. La expresión Strange Fruit se convirtió en el símbolo de los linchamientos. En la canción se habla del cuerpo de un negro que cuelga de un árbol. La fuerza emocional de la pieza estriba en la confrontación de la imagen bucólica del lugar y la tétrica imagen del cuerpo colgado, es decir, de la disparidad entre la ficción consensuada de la placidez sureña y la luctuosa realidad de un crimen atroz.

La mañana del domingo 15 de setiembre de 1963, una docena de cartuchos de dinamita fueron colocados en el sótano de la iglesia Baptista de la Calle 16 de Birmingham, Alabama. La explosión ocasionó la muerte de cuatro niñas negras de entre 11 y 14 años. Fueron racistas blancos lo que organizaron el atentado con el propósito de acabar con las manifestaciones reivindicativas de los derechos civiles. El saxofonista John Coltrane escribió la canción Alabama como respuesta a dicho atentado. Alabama es una pieza de denuncia que imita, con su cadencia, el discurso de Luther King en el funeral celebrado con motivo de los atentados. La pieza alcanza su punto álgido cuando la batería de Elvin Jones pasa de ser un murmullo a un intenso in crescendo que transmite la rabia generada por la barbarie y el fanatismo humanos. 

 


 

 

 

miércoles, 12 de agosto de 2026

PECIO 0613: PLACER (Revisited)

 Placer

 

 I want to be your fantasy, maybe you could be mine

 I only want to see you
In the purple rain

(Prince) 

 

¿Por qué olvidaste el placer que precede al goce? ¿Por qué no soportas la espera que imagina el placer futuro? Todo ha de ser ya y sin más dilación. ¿Por qué prefieres la inmediatez a la intensidad que se alimenta con los materiales de la imaginación? ¿Por qué ese prurito de simultanear deseo y dicha? ¿Por qué olvidaste la puesta en escena, el ritual, el protocolo que cuida las formas y pone en juego el sutil arte de la seducción? ¿Por qué supones que no hay nada nuevo en cada encuentro? ¿Por qué hablas de diferencia y anhelas la identidad? ¿Por qué simplificas la escena de esta tragicomedia en la que se enfrentan las verdades y las mentiras, los actos sinceros y los disimulos, la memoria y el olvido? ¿Por qué olvidas que olvidaste que la realidad es un constructo cuya base es la facultad humana de introducir sentido y valor en la opaca extrañeza de lo real? Has olvidado gozar antes del goce, la espera que siente y presiente el placer futuro. Lo que ganas en inmediatez lo pierdes en intensidad. Todo ha de ser inmediato: simultaneidad del deseo y de la dicha. Hemos olvidado el ritual, el cuidado, la seducción, el alma y la savia del encuentro diferido. Olvidas que todo reencuentro es como un primer encuentro, una nueva experiencia en la que dos extraños han de descubrirse de nuevo, a exponerse el uno al otro en el juego de la verdad y la mentira, del acto sincero y la comedia. Pesan sobre el alma y el cuerpo tantos olvidos y tantas prisas. Casi una vida en tan poco tiempo. Todo por hacer: nada está resuelto. Ninguna certeza en esta red anudada por tantas dudas, imposturas y desvaríos. En ocasiones, siento que me vive esta vida que vivo en perpetuo movimiento: del centro a la periferia, de la presencia a la ausencia, de la claridad al misterio. El collage se va transformando en relato y la memoria va dejando huecos por donde se cuela el olvido. Estoy lleno de nombres y ritmos, de historias cuyo protagonista fue una herida o un beso.   

 


 

 

 

 

lunes, 10 de agosto de 2026

PECIO 0801: AMOR EN MOVIMIENTO (Revisited)

Amor en movimiento

 

¿Cómo se ama?
¿Cómo se ama?
¿Cómo se ama?

(Jorge Drexler) 


El amor romántico es una más de las diferentes formas de obsesión: una idea, un cuerpo, un rostro o una imagen que se instala en la mente para perturbarla e intensificar el poder idealizador de personas, situaciones o cosas. Y no hay amor sin el movimiento de aquéllos que participan en estas anomalías de la psique. Así, en ocasiones, tengo la sensación de que tú giras en un sentido, por ejemplo, el de las agujas del reloj y yo lo hago en el contrario; tú piensas el mediodía y yo el atardecer. Como giramos según el eje que define nuestro cuerpo o nuestro modo particular de entender el mundo y la vida, ocurre que nos encontramos frente a frente sólo unas décimas de segundo en las que nos miramos, nos soñamos, nos anhelamos y terminamos confiándonos al poder redentor de la memoria. La velocidad del giro impide que podamos vernos el tiempo suficiente como para poder comenzar a entendernos. Con la imagen aún en la retina continuamos girando, amando, obsesionados por volver a encontrarnos.

 


 

domingo, 9 de agosto de 2026

PECIO 0758: PALABRAS

Palabras

 

Words
Don't come easy to me
How can I find a way
To make you see
I love you?

(F. R. David) 

 

¿Y si la luz exige la oscuridad? Me niego a soportar la amenaza que se cierne sobre quien vive al amparo de las viejas palabras, me niego a dejarme seducir por el atractivo de las nuevas. Allí donde hay palabras, una realidad se oculta, allí donde hay realidad, no se necesitan las palabras. Y, sin embargo, qué devoción por ciertas palabras, qué veneración por aquella frase que sembró la duda, qué amor por el verso que nos bebimos cuando la realidad explotó sin previo aviso. Qué cara de estúpido se me queda cuando leo y releo la que creo la frase perfecta. Qué relación más extraña con las palabras: anheladas cuando faltan, buscadas al recordar la letra de una canción, traídas y llevadas de aquí para allá para revivirlas y compartirlas en el momento en que pensamos que ya no nos hacen falta. Nos hacemos máscaras con las palabras, las aliñamos con nuestros gestos, las lanzamos cerca o lejos contra el rostro que amamos o contra el que nos resulta indiferente, hasta que se golpean unas contra otras, como si fuesen balas. Cambian las palabras al ritmo de la música que impone el tiempo, cambian las palabras-mirada, las palabras-alegría, las palabras-lágrima, las palabras-despedida. No cambia la sensación de ser humo en tu boca, aunque ya no nos entreguemos al placer de saborear aquellos carajillos de ron Negrita. No cambian los flujos y reflujos de las mareas de inquietudes que llevamos dentro. No cambia la sensación de que el último cigarrillo del día sabe mejor si lo fumo contigo.   

 


 

PECIO 1836: Blues: el rumor incesante del silencio del mundo

Blues: el rumor incesante del silencio del mundo

 

Bm7  Thrill is gone,  Thrill is gone away

Em7  Thrill is gone, baby

Bm7  Thrill is gone away from me

G7(9)   F#7(9)  You know you done me wrong, baby

Bm7  And you'll be sorry someday

 (B. B. King) 

 

Suenan los primeros acordes, el color se difumina, el público calla, un haz polícromo de sentimientos encontrados, de culpas sin objeto, de amor pleno y deseo que no sucumbe a la tentación de sumergirse en los recuerdos, se dan cita en el espacio sonoro del blues. No se invoca a los dioses, el blues no es una tragedia al modo griego, es un drama que reparte responsabilidades entre los hombres armados de razones y despropósitos. Aquí no hay ni diablos ni cruces de caminos ni pactos en los que el alma se pone a la venta sin atender a la doctrina del valor de uso y el valor de cambio. Si de Dios se dice algo, es para constatar su ausencia. El demonio, en todo caso, era el hombre blanco, el algodonal y el grito desgarrado del esclavo. El blues se ancla a la tierra para trazar un movimiento zigzagueante que dibuja los meandros de la existencia. B.B. King y el blues en las entrañas y el blues en el aire que recorre el mástil de la guitarra, en cada percusión de los dedos sobre un piano que se agita, en cada gota de saliva que recorre el interior de una trompeta dirigida hacia el cielo. Hay luz y hay oscuridad, hay sonidos puestos en fila para componer una melodía negra que desactiva cualquier idea sobre la supremacía de la piel que tantas cosas niega. Es el blues resuelto en palabras y versos, en el acorde imperfecto que dota de vida lo que parecía muerto. Porque el blues es real, aunque “realidad” no sea más que una palabra. Escucho esta pieza de blues, me encojo cuanto puedo para ocupar casi ningún lugar, cierro los ojos para no ver más que la oscuridad, en mis oídos resuena el rumor incesante del silencio del mundo. Y me quedo muy quieto. Solo la voz del viejo bluesman a solas conmigo.    

 


https://www.youtube.com/watch?v=SgXSomPE_FY&list=RDSgXSomPE_FY&start_radio=1

viernes, 7 de agosto de 2026

PECIO 1826: EL TIMO DE LA BANDERITA

El timo de la banderita

 

Lies, dripping off your mouth like dirt
Lies, lies in every step you walk
Lies, whispered sweetly in my ear

(Rolling Stones)

 

Ayer triunfaba el timo de la estampita, hoy lo hace el de la banderita. De timadores va la cosa. Los de ayer lo hacían por dinero, los de hoy, también. Los de ayer pertenecían al gremio de la delincuencia, los de hoy al de la política. Sea el gancho una estampita o una banderita, el objetivo es el mismo: el engaño. Si tuviese que elegir entre unos y otros, condenaría sin dudar a los de la banderita. Los de la estampita no se escudaban tras nobles ideales, mientras que los de la banderita utilizan una ideología perversa (¿Acaso hay alguna que no lo sea?) para obtener pingues beneficios manipulando las emociones de sus incautos acólitos. ¿Cómo funciona la estafa? Se observa una semejanza estructural entre ambos timos: 

 A)    Estampita. El timador protagonista simula ser un discapacitado y ofrece billetes reales mientras hace creer que no sabe que lo son. Otro timador convence al futuro estafado de que aproveche la situación. La victima de la estampita pagará con dinero real y obtendrá a cambio estampitas sin ningún valor.

 B)    Banderita. El timador de la bandera simula ser un iluminado y describe una situación política o económica que frisa el apocalipsis. El elenco de periodistas a sueldo del abanderado timador convencen a la población de que este evitará el fatal desenlace y establecerá el paraíso perdido resuelto en una gran nación. El ingenuo ciudadano se entregará a la causa y obtendrá a cambio la satisfacción de su pulsión gregaria.

 C)   Gana el timador-estampita y gana el timador-banderita. Pierde la víctima de la estafa y el emocionadísimo elector.

 El timo de la banderita es el arma populista de la secta de los abascalianos. Su praxis se asemeja a las de curanderos, nigromantes y tarotistas. Todos ellos han encontrado el secreto, la poción mágica que soluciona todos los problemas: físicos, sociales, culturales, políticos, sentimentales…En el caso de los abascalianos, la piedra filosofal es de tela, la Bandera. ¿La cuestión migratoria? Saque la bandera. ¿La cuestión laboral? Saque la bandera. ¿Disfunción eréctil? Saque la bandera. ¿Danas e incendios? Saque la bandera. ¿Menopausia precoz? Saque la bandera. Antes la solución era abrir la muralla; ahora, sacar la bandera. Solución sencilla para problemas complejos. Es lo que hacen los nuevos gurús de la salud física y espiritual. Es lo que hacen los nuevos gurús de la política. Y gran parte del personal se lo cree. Así nos va.   

NB

 Un pecio futuro versará sobre el timo del wokismo. La manipulación ideológica con el objetivo de provocar la confusión entre los sueños y la realidad no es menos peligrosa que el abascalismo banderitario.