All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


lunes, 27 de julio de 2026

PECIO 0712: NO TAL VEZ MAÑANA

 No tal vez mañana

 

Dejaré de hablar de cosas que no he conocido, ni conoceré Dejaré de hablar más alto para hablar más claro de nosotros dos Hay mucho más de mí en ti que lo que queda dentro de mí

(Mikel Erentxun) 

 

A propósito de lo dicho mientras dábamos buena cuenta de un guiso de costillejas de cerdo que tuvo como broche final una acuarela compartida de ideas, sentimientos y emociones.  

Las palabras que utilizo son trampas para no afrontar, con la prontitud que exigen, ciertos lances que me trae la vida. Porque escribir, como pensar, es diferir (hoy se diría procrastinar). La escritura puede ser un buen refugio para pusilánimes y una buena ocasión para exhibir la falta de carácter. No digo toda escritura o todo pensar. Hablo de mi hábito de escribir y de pensar. Y no me refiero a toda mi escritura ni a todas mis rutinas cotidianas vinculadas al pensar o al conocer, sino al uso de la escritura como comodín para seguir diciendo “tal vez mañana”. Se hace pasar por virtud aquello que no es sino un mal hábito: la costumbre del timorato. Quizás sea mejor no escribir, dejar la pluma o el teclado o el boli o el lápiz a un lado, poner límites al personaje, a ese alter ego que hace de las palabras escudos para protegerse de los reveses de la vida. Hablo de la escritura-refugio, mojigata e hipócrita en su hiperbólica expresión, égida de apocados y muro de temerosos. A. Rentelo repite con insistencia que el mejor poema es el que no se escribe. ¿Acaso no es la actitud más coherente ante el poder seductor de la escritura-cobijo, de la escritura-amparo, de la escritura que teme trascender los límites del entramado arquitectónico en el que nos encontramos confortablemente instalados? Quizás sea mejor dejar eventualmente de lado esta singular tecnología depositaria de tanto culto y veneración para atender el imperativo ernestiano: ¡Peléalo!" -O como dice el poeta armado de su guitarra negra: "Yo siento que la vida se agita nerviosa si no comparezco..."

 


 


domingo, 26 de julio de 2026

PECIO 0616: LA CHISPA 2

 La chispa 2

 

How I wish you were here
We're just two lost souls
Swimming in a fish bowl year after year
Running over the same old ground
What have we found?
The same old fears
Wish you were here

(Pink Floyd) 

 

Llevó su tiempo, pero ocurrió sin que se diesen cuenta. Al principio, fue ese extraño, o más bien diferente, sabor en la boca cuando sus labios rozaban su cuello. Después, una cierta perplejidad generada por el tacto: el roce ya no motivaba un contacto más intenso. Más adelante, ¿adónde fue a parar ese olor tan suyo del que solo queda el recuerdo? ¿Y los gestos? Brazos que ofrecen y reclaman abrazos, manos que trazan rutas en otras manos, bocas que gritan por unos labios, su pierna rozando tu pierna mientras el camarero sirve la cena, los ojos ciclópeos sobre tus ojos borrando el entorno hasta dejaros solos. Un abrazo en la oficina de objetos perdidos solicita audiencia para alojarse en un cuerpo. Un beso olvidado en un tren de cercanías compra un billete para una boca, aunque sea de metro. Una piel ajada sobre una roca de una playa desconocida busca el barco que la lleve mar adentro. Un gemido adherido a las cuerdas de un piano quiere integrarse en la sinfonía, pero el director de la orquesta ha decidido romper el ritmo y la melodía. Nada que lamentar, se dijeron. ¿Acaso no siguen existiendo las bocas, los labios, los cuellos, el tacto, la memoria, los abrazos, los cíclopes, los ojos, la música…? ¿Qué se hace con ellos? Llevó su tiempo, tardaron en darse cuenta de que una chispa podía desactivar los viejos miedos.

 



PECIO 1729: LA CHISPA

La Chispa

 

Let the world sing today
Over and over

(The New Seekers) 


Philia contiene un matiz que eros apenas insinúa: la “chispa”. La posibilidad de convertir cualquier situación cotidiana en un espacio en el que humor, la sátira o el sarcasmo, posibilitan un momento de hilaridad, risa o carcajada. Eros no es ajeno a esta idiosincrasia, pero sí menos receptivo a sus efectos. Incluso una famosa marca de bebidas refrescantes hizo con la “chispa” un slogan de todos conocido. La chispa-philia transforma sustancialmente el marco en el que se desarrolla la acción en una especie de júbilo compartido por los presentes en el que destaca una palabra: complicidad.  No es menos importante la chispa egoísta, la que brota de la percepción de que tomarse muy en serio a uno mismo no es nada serio. Me estampas un “en serio” en forma de interrogante y pretendes que me lo tome en serio. ¿Estás de broma? No, tu cara, tu gesto retorcido, tu caída de ojos, me dicen lo contrario. Eros se ha adueñado de la situación, philia ha sido desplazada y con ella el humor, la chispa. Los años han reconfigurado mi humor. Antes brotaba de un modo espontáneo, ahora tengo que reactivarlo diariamente para no consumirme en mi estúpida e inoportuna seriedad. Echo de menos la chispa, el intangible que no prometía nada y lo daba casi todo. Echo de menos la emoción que sentía cuando escuchaba el bolero: si tu me dices ven, lo dejo (casi) todo. Chispa, chispear, chispazo, chispín… ¡qué alegría! Quizás habría que chispear cuanto más mejor, no ahorrar en chispeos, derramar chispeos allí donde estemos…y dejarse de gilipolleces, hostias (como diría A. Rentelo). 

 


 

sábado, 25 de julio de 2026

PECIO 1318: EL PACTO

El pacto

 

 Always look on the bright side of life

For life is quite absurd

 Forget about your sin, give the audience a grin

(Monty Python) 

 

Aplazo y constato que se abren las heridas. Digo que no debo decir “mañana”. Digo que el tiempo no se atrapa, ni se usa ni se guarda. Supongo que como muchos de mi generación tengo el tiempo pegado a mis viejos huesos, dibujando en mi piel un naufragio de anhelos. No soy alguien especial, comparto con mis congéneres una cierta decrepitud física que se anuda a una singular neotenia mental y afectiva(1). La conjunción bascula entre la pesantez de la moderación y la levedad del exceso, el pacto con una realidad que me sobrepasa y la tentación de abismarme en el vértigo de la imprudencia. Enzo Formaggio, en su obra INTENCIONES Y TENTACIONES, plantea la cuestión en estos términos: ¿Asumir el desorden que introduce el deseo y someterlo al imperativo del amor o contemporizar con el orden amoroso que introduce una lógica polivalente en la dinámica del deseo? La pregunta es el único contenido del epílogo del libro. Y uno se pregunta: ¿por qué pone al final lo que debió ser el comienzo? No obstante, el "debe" que utilizo me genera una cierta incomodidad, porque ¿quién soy yo para prescribir recetas estructurales a nadie?  

 


 (1) Me precipité en mi observación referente a los rasgos de mi generación. De hecho, la Asociación de Sesentañeros de la Vega Media del Segura, me ha dato un toque de atención al respecto: no están dispuestos a aceptar el término "decrepitud", en particular, su presidente, el insigne etimólogo A. L. (solo pongo las iniciales porque es de dominio público su aversión a la notoriedad y su aversión por el espectáculo). Así que entono el mea culpa, reconozco mi exceso y me dispongo a cumplir la impuesta penitencia. 

jueves, 23 de julio de 2026

PECIO 0737: HIELO

 

 Hielo

 You know that you are

(Cold as ice) As cold as ice to me (Cold as ice)
You're as cold as ice Cold as ice, I know (you're as cold as ice) 
 
(Foreigner) 

 En la calle hace un calor insoportable mientras yo me hielo por dentro. O quizás sea el amanecer que no trae nada nuevo o la impermeabilidad del alma a los efectos del cambio climático y de sus peculiares reventones. Podría ser un mecanismo de defensa de mi sistema inmune para no quemarme en el intento de seguir atendiendo a los mecanismos fisiológicos que rigen la lógica del deseo. De los otros, de los mentales, ni hablo. Y de los sentimentales, quizás en otro momento.