Filosofía y autoyuda: a propósito de la portada y la contraportada de Una filosofía para sobrevivir en el siglo XXI, de Jesús G. Maestro.
A long, long time ago
I can still remember how that music
Used to make me smile
And I knew if I had my chance
That I could make those people dance
And maybe they'd be happy for a while
(Don Mclean)
Jesús G. Maestro ha escrito y publicado un libro titulado Una filosofía para sobrevivir en el siglo XXI, con un subtítulo que llama la atención: "Yo no soy un youtuber y usted no sabe nada sobre mí". Me sorprende el subtítulo porque a) aunque quizás la denominación no le sea grata al autor, se postula constantemente en las redes a imagen y semejanza de los youtubers; b) la segunda parte del subtítulo es más un deseo que una realidad. Sí que sé algo sobre usted, sé ese “algo” de usted que se proyecta en el libro que ha escrito, sé ese “algo” de usted que las entrevistas e intervenciones en las redes manifiestan, sé ese “algo” de usted que se muestra en su blog, en Wikipedia, en Linkedin, en Dialnet, etc. Así que “algo” sé sobre usted. Usted sabe que lo sé, sobre todo, porque se ha ocupado de que sea así. La distinción que establece entre persona y personaje no invalida mis afirmaciones. Percibo una cierta tendencia a responsabilizar a “su personaje” de la connivencia que ha establecido con las redes sociales, a las que critica de un modo despiadado, lo cual me genera cierta perplejidad. ¿Quién las utiliza? ¿La persona o el personaje? En la contraportada del libro, dice usted: “No te prometo soluciones fáciles, sino la verdad cruda, lo que hagas con ella es cosa tuya. Pero nunca serás un idiota”. Aplaudo el tuteo, nos emparenta como miembros del mismo rebaño. Frente a la verdad “cocinada” de las redes sociales y el resto de instituciones promotoras de idealismos o engañifas, usted nos ofrece la “verdad cruda”. Sigue usted el esquema típico de los libros de autoayuda que tanto critica (con razón): a) presenta una sociedad cuasi apocalíptica; b) desenmascara a los presuntos “falsos profetas” de la misma; c) nos vende la solución (aunque no sea fácil). Nos propone usted una filosofía, no para vivir, sino para “sobrevivir”. ¿Una filosofía? ¿Una propuesta que usted emparenta con la política, la ideología y la religión, debido a su poder de idealización, i.e., de autoengaño? Dice usted: “La filosofía es un timo. ¿Y la suya, no lo es también? Dice usted: “Toda filosofía es una retórica para adolescentes”. ¿Y la suya, no lo es también? Dice usted: “Toda filosofía es una novela mal escrita, pero con pretensiones imperativas y dictatoriales. Es la biografía frustrada de un totalitarista…” ¿Y la suya, lo es también? Franco Battiato pasó por la música experimental y el rock progresivo antes de tomar la decisión de apostar por la música pop, hacerse famoso y ganar dinero. ¿Es su caso, Maestro?