All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


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lunes, 23 de abril de 2012

Esperanza y desesperación




Comenzaré con un exabrupto: la felicidad es proporcional a la desesperanza que se es capaz de soportar. Y quisiera precisar que estar desesperanzado no se identifica con estar desesperado. El desesperado es aquél que confundió sus propios deseos con la realidad. Y se equivocó al adoptar dicha actitud. No tener esperanzas no significa estar desesperado, sino, más bien, no vivir presa de la ilusión existencial que conduce a una interpretación errónea de la realidad. No tener esperanzas es síntoma de lucidez,  apunta a una visión optimista de la vida y configura un modo “cronópico” de mantenerse ligado estrechamente a la realidad. La expectativa es más real que la esperanza, la cual se anuda a una distorsión del presente ordenándolo a un futuro improbable. La expectativa, sin embargo, nace de una relación sagital con el presente. La esperanza “espera”, la expectativa nos lanza hacia el futuro sobre la base de una acción que excluye la ilusión y se mantiene firme en la conciencia de la viabilidad de lo probable ante la impostura de lo imposible. Ya no me gusta hablar de cosas imposibles porque de lo posible se sabe demasiado. Me temo que se debe abandonar el terreno de lo imposible y explorar todo aquello posible que una vez abandonamos por cobardía, temor o, simplemente, pereza. Me temo que aquí el poeta también se equivocó. Yo, por mi parte, no sé si acierto. Hace tiempo que decidí formar parte de ese grupo de “junta-palabras”, admiradores de Albert Camus, que admiten como única norma el considerar que, se diga lo que se diga, siempren creen no tener razón.   




lunes, 11 de julio de 2011

Del amor y de la sabiduría -A mis alumnos de 2º de bachillerato 2010-2011





La escena se sitúa al final del Banquete, un diálogo platónico de madurez. Alcibíades le propone a Sócrates un trato: su sabiduría a cambio de cualquier cosa.

Sócrates le responde que es un mal negocio, que él no tiene nada que ofrecerle. Que no se puede dar lo que no se tiene, ni recibir aquello que no puede ser dado. En definitiva, que la sabiduría no es algo que se posea, pues el sabio es precisamente aquél que sabe que no sabe, aquél que es consciente de su ignorancia.

La búsqueda de la verdad, de la sabiduría, es una tarea infinita que, en opinión de algunos, se revela como un imperativo moral. Y, aquí, ocurre como en la Ítaca de Cavafis. La sabiduría no puede ser poseída. La dicha se encuentra en el placer del viaje, no en la meta.

Esto es lo que la sabiduría tiene en común con el amor. Ambos son “objetos” cuánticos: si los definimos, no podemos siquiera vislumbrarlos. Si los vislumbramos, cualquier tentativa de definirlos está condenada al fracaso. Poseer la sabiduría o ser dueños del amor son estados incompatibles con el ser o el hacer de los seres humanos.   

Dejarse poseer por la sabiduría, entusiasmarse –en sentido etimológico-, no resistir a su poder de seducción. Seguir el hilo de Ariadna que no conduce a ninguna parte salvo a la conciencia de la complejidad de la vida y del mundo. Y en cuanto al amor: conjugarlo con la alegría, según la entendía William Blake:

Quien a sí encadenare una alegría malogrará su vida alada
Pero, a quien la alegría besare en su aleteo
Vive en el alba de la eternidad…

Y para terminar, una frase que leí hace ya unos cuantos años y que he terminado por hacer mía: de joven quise ser un genio, pero afortunadamente intervino la risa…

miércoles, 15 de junio de 2011

Michel Houellebeck: una definición y un principio



Leo el intercambio de e-mails entre Bernard-Henri Lévy y Michel Houellebeck que Anagrama ha publicado con el título ENEMIGOS PÚBLICOS. Un libro que podría perfectamente situarse en el "género" de la literatura de confesión. Un libro que seduce a tipos, como yo, "formados" en esa filosofía periodística (dicho sin ningún matiz peyorativo, sino todo lo contrario) que se ha desarrollado en Francia desde el siglo XVIII hasta nuestros días. Leo la definición del término REACCIONARIO:

"...es el que juzga preferible un estado anterior de la organización social, piensa que es posible restaurarlo y que milita en ese empeño." (p. 113)

Me gusta la definición. Por su simplicidad. Por su concisión. Por su precisión. Por su capacidad para procurarme la certeza de que yo no soy tal cosa, de que las soluciones del pasado no sirven para resolver los problemas del presente. Es un certeza sin fisuras, sin grietas.

Me gusta, además, el principio que apunta Houellebeck poco más adelante: "la irreversibilidad absoluta de todo proceso de degradación, una vez iniciado." La realidad es entrópica, física, moral e intelectualmente hablando.

Por ello, me mantengo firme en mi certeza, Acudo a Houellebeck para traer aquí sus palabras y hacerlas mías: "La idea de reacción no se le ocurre siquiera a nadie que esté hasta tal punto convencido del carácter ineluctable de todo declive, de toda pérdida." (p. 113)

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Je suis un autre



Je dis à moi et je dis à vous
que je suis également un autre.
Je suis un débutant aux tempes qui blanchissent
Un beatnick vieillissant patriarche novice
Jardinier libertin aux goûts d'aventurier
Voyageur immobile et rêveur éveillé


Fragment de Je suis un autre, une chanson de George Moustaki. 



lunes, 23 de agosto de 2010

El lazo melancólico

A mis amigos...


Algunos de mis amigos de izquierdas siguen mantenido un cierto lazo melancólico-ideológico con una revolución imposible, el cual les permite afirmar su fidelidad a las antiguas raíces marxistas emancipadoras y, al mismo tiempo, participar plenamente en el globalizado juego del capitalismo. Mis amigos melancólicos no renuncian a SU revolución. Sin embargo, la niegan en cada uno de sus actos y de sus gestos, perfectamente instalados en una sociedad a la que desprecian pero en la que viven y trabajan. No renuncian y no aceptan que es el deseo de revolución lo que debe ser problematizado, precisamente porque, en definitiva, ellos, más que desear la revolución, desean el deseo de revolución que han perdido. Ni siquiera han iniciado el DUELO. El lugar de éste fue ocupado por la MELANCOLÍA. Y ahí siguen. Es lo que tienen los lazos melancólicos: no permiten distinguir entre la FALTA y la AUSENCIA.

Paco f. (Sin DNI ideológico. Sospechoso, dicen algunos, de traidor impenitente a la verdad eterna y contrarrevolucionario. Nominalista metodológico y amante del carajillo de ron. AnarcoVisceral y alérgico a los principios inmutables y a las leyes de la historia. To be continued.)

miércoles, 10 de febrero de 2010

SIN COMENTARIOS




Cambalache.
Letra de Enrique Santos Discépolo



Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé,
en el quinientos seis y en el dos mil también;
que siempre ha habido chorros,
maquiávelos y estafáos,
contentos y amargaos, valores y dublé.
Pero que el siglo veinte es un despliegue
de maldá insolente ya no hay quien lo niegue,
vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo todos manoseaos.

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador.
¡Todo es igual, nada es mejor,
lo mismo un burro que un gran profesor!
No hay aplazaos ni escalafón,
los inmorales nos han igualao...
Si uno vive en la impostura
y otro afana en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón.

¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!
¡Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón!
Mezclaos con Stavisky van don Bosco y la Mignon,
don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martín.
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remache
ves llorar la Biblia contra un calefón.

Siglo veinte, cambalache, problemático y febril,
el que no llora no mama y el que no afana es un gil.
¡Dale nomás, dale que va,
que allá en el horno te vamo a encontrar!
¡No pienses más, tirate a un lao,
que a nadie importa si naciste honrao!
Si es lo mismo el que labura
noche y día como un buey
que el que vive de las minas,
que el que mata o el que cura
o está fuera de la ley.

jueves, 7 de enero de 2010

HONESTIDAD

La honestidad intelectual consiste básicamente en juzgar una doctrina filosófica por sus expresiones más elevadas y no por sus imposturas o sus debilidades teóricas.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

DREAMS

Un cierto furor johnsoniano me lleva de canción en canción y no puedo evitar la tentación de colgar ésta que tanto me gusta.

HOPE

Me permito la licencia de anotar una frase que he encontrado en un libro de Ariosto Valdemar llamado Inconsistencias e incontinencias.

"Si de vivir se trata, la esperanza es lo primero que deberíamos perder."

Y me permito acompañarla de una hermosa canción.





Y la letra

Hope there's someone
Who'll take care of me
When I die, will I go
Hope there's someone
Who'll set my heart free
Nice to hold when I'm tired
There's a ghost on the horizon
When I go to bed
How can I fall asleep at night
How will I rest my head
Oh I'm scared of the middle place
Between light and nowhere
I don't want to be the one
Left in there, left in there
There's a man on the horizon
Wish that I'd go to bed
If I fall to his feet tonight
Will allow rest my head
So here's hoping I will not drown
Or paralyze in light
And godsend I don't want to go
To the seal's watershed
Hope there's someone
Who'll take care of me
When I die, Will I go
Hope there's someone
Who'll set my heart free
Nice to hold when I'm tired

domingo, 13 de septiembre de 2009

Como hacen los libros viejos









Inclinado sobre la última sensación que me ligaba a los sueños de mi adolescencia recito el último verso de un poema hecho de azares y laberintos. Las palabras se rebelan contra el lenguaje y los sueños se vierten como lluvia transparente sobre los restos de las ilusiones que como libros viejos también han sido olvidadas. Ya sé que no somos versos, ni rimas, ni el ritmo sincopado que inventa un saxofón cuando desnuda la noche de certezas. Ya sabes, te miro y te admiro, y ahora que estás dormida te robo un sueño y me lo llevo escondido en mis entrañas y lo cuido y lo alimento y lo mimo con mis manos y mis ojos y mi boca y me lo llevo dentro, lo envuelvo entero y no puedo evitar, pese a mis cuidadosos intentos de hacerlo mío, que poco tiempo después el sueño robado desaparezca y viaje errante por el mundo hasta volver, no sé cuando ni cómo, desnudo a ti, su dueña. Se hace de noche y el día me ha vuelto a robar tu presencia. Miro alrededor y escucho el silencio de las fotos y de los libros que callan porque no son más que letras e imágenes sin derecho a la palabra. Se hace de noche y el aire trae olores y sabores de ausencia. Pienso en los minutos y las horas que me quedan para ser nada y no me salen las cuentas. Se hace de noche en la espiral de mis inquietudes de las que brotan espontáneamente las islas y los islotes de tantas y tantas pequeñas cosas que ha producido esta vida. Cierro los ojos y me olvido de ser -como hacen los libros viejos con todos aquellos que, alguna vez, repararon en ellos-. Abro los ojos y recuerdo que la existencia le tiene horror al vacío.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Spin



El amor romántico es una más de las diferentes formas de obsesión: una idea, un cuerpo, un rostro o una imagen que se instala en la mente, perturbándola e intensificando su poder idealizador de personas, situaciones o cosas. Y no hay amor sin el movimiento de aquéllos que participan en estas anomalías de la psique. Asi, en ocasiones, tengo la sensación de que tú giras en un sentido, por ejemplo, el de las agujas del reloj y yo lo hago en el contrario; tú piensas el mediodía y yo el atardecer. Como giramos según el eje que define nuestro cuerpo o nuestro modo particular de entender el mundo y la vida, ocurre que nos encontramos frente a frente sólo unas décimas de segundo en las que nos miramos, nos soñamos, nos anhelamos y terminamos confiándonos al poder redentor de la memoria. La velocidad del giro impide que podamos vernos el tiempo suficiente como para poder comenzar a entendernos. Con la imagen aún en la retina continuamos girando, amando, obsesionados por volver a encontrarnos.

sábado, 22 de agosto de 2009

una nota al pie


Yo jamás escribiré un libro de infinitas páginas cuyo contenido sea una única frase: te quiero. El resto, trenzada en una red de silencio, una larga nota al pie a modo de comentario y sin más pretensiones que mantener en estado de alerta los mecanismos que regulan el deseo.

miércoles, 22 de julio de 2009

Ikea Bed

Solo en mi cama de IKEA, una cama inconmensurable en sus 2 x 1,70


Mi sueños se nutren de palabras que arrastra consigo el tiempo, de voces en conflicto permanente y de inesperados desencuentros. No te imagino más que en el ir y venir de versos que se citan, en cada esquina, con las rimas olvidadas de un poeta cuya única voz es el silencio. Hablo contigo y gozo en tu boca el humo del cigarrillo que dibuja el ritmo jazzy de tu cuerpo. Me abrazo a ti o a tu ausencia sin el lastre diario de mis laberintos y siento la tentación de ser un verso imperfecto en tus labios como nubes: sutil imagen que se alimenta de tus gestos y de mis inquietudes. Pienso -aquí en mi cama que ya no es de cuerpo y medio, en el juego inefable de las contingencias del corazón o del hígado o de los pulmones o de las entrañas – que me dices que ya me habías dicho que cualquier contingencia o desafecto no es nada comparado con lo que uno importa al otro tras haber probado el sabor de las alegrías y de los abismos sin fondo en los que nos sume la tristeza. Mi cama es inmensa, sin límites ni fronteras, sin señales ni referencias que permitan saber si uno vive o ha muerto: si uno está solo resulta que el tamaño es un argumento contra la posibilidad de un encuentro. No parecía tan grande cuando, por primera vez, la vi en IKEA. Sin tu cuerpo y sin tu alma, mi cama es oceánica. Entre tanta agua salada no te encuentro. Y naufrago entre sábanas con el deseo de acercarme a ti y acariciarte a fuego lento.
Luigi Cesare

miércoles, 17 de junio de 2009

El ruido de las palabras

La escritura es violencia: ruido de la palabra en el vacio de la nada. La escritura enmarca "lo que nos pasa" para que adquiera el carácter de acontecimiento: textualiza lo real, la nada, y hace que todo discurso no sea más que el lenguaje que habla de sí mismo o se habla a sí mismo. Edmond Jàbes: "La escritura...no es nunca una victoria sobre la nada, sino, por el contrario, una exploración de la nada a través del vocablo." No hay palabras y cosas. Las palabras son cosas y las cosas son palabras. No hay límite ontológico entre el lenguaje y el mundo, entre las palabras que me identifican y el texto que es mi vida a través de las huellas que deja la escritura.

miércoles, 6 de mayo de 2009

A Song For You, Babe


"And you think maybe you'll trust him
For hes touched your perfect body with his mind."

Leonard Cohen. SUZANNE.

http://www.youtube.com/watch?v=30egIKHT-pM


martes, 21 de abril de 2009

Escribir

"Hay espíritus que buscan espejos. Elijo voluntariamente la antigua fórmula que empleaban los hechiceros. Hay hombres que buscan por todas partes la aprobación. (O una no-reprobación.) Dios es una mirada. El juicio final es una mirada.
Mis únicos amigos son los que se olvidan de sí mismos al hablar. Los que piensan al descubierto.
Por eso la mejor manera de pensar es escribir."


Pascal Quignard, VIDA SECRETA.



http://www.youtube.com/watch?v=poUoCggQZd0

viernes, 10 de abril de 2009

EL INFIERNO


El infierno son los otros, decía el filósofo existencialista Jean Paul Sartre. Un infierno en la tierra, la mirada de los otros, la mirada sádica que nos convierte en objetos. Benedicto, el Papa actual, dice que sí, que existe un infierno en el más allá. La miseria se duplica, dos infiernos, uno aquí y otro allí, uno cercano, diario y cotidiano, sufrido día a día, el otro, diferido, eterno, irreversible, el invento macabro de un Dios que aspira a ser único, y en su tentativa nos obliga a pensar la paradoja cuando no la contradicción: La suprema bondad es capaz de imaginar un lugar privilegiado para que habite la maldad absoluta. El esperpento no es monopolio de la racionalidad humana, de él no se libra ni la divinidad, por muy única que sea. El doble o triple o cuadruple lenguaje de los acólitos del dolor y la renuncia me deja atónito, sumido en una perplejidad insobornable. El juego en el que compiten las palabras y las cosas, el lenguaje y los hechos, se complica cuando hablan los delegados del poder supremo. La consigna es clara: aquello que no se puede conseguir mediante la persuasión se consigue mediante la interorización del miedo, que se enquista en el cuerpo y en el alma. El infierno existe dice el nuevo Mandarín Benedicto. La guía Michelín no recomienda ningún itinerario ni nos dice el costo total del viaje hacia el Averno. Las cartografías al uso se muestran incapaces de determinar su ubicación. Los ungidos afirman que el infierno no es un lugar sino un estado espiritual, moral y, entonces, hipostasian la maldad. Infierno, Purgatorio, Limbo, demasiado complicado este entramado de ficciones. No me corresponde afirmar o negar la existencia de Dios, no me compete. No sabemos cómo es Dios, no sabemos si existe, pero si sabemos que la voz y las palabras de ciertos manipuladores de los cuerpos y de las almas refutan cualquier signo de su presencia. Aquí, en este laberinto de ideas y sentimientos, no hay lugar para el infierno ni para el cielo porque no hay ni luz ni tinieblas, ni ángeles ni demonios, ni arcángeles ni hábitos purpúreos que nos obliguen a llamar pecado al goce mientras pretenden que nos apuntemos a la exaltación del dolor y a la inmolación de la racionalidad ante el altar donde moran las ficciones de la fe.

viernes, 27 de marzo de 2009

Leemos como amamos, al mismo ritmo

je sais pourquoi là-bas le volcan s'est rouvert...
C'est qu'hier tu l'avais touché d'un pied agile,
Et des cendres soudain l'hoizon s'est couvert.

(Gérard de Nerval)

LEER texto en construcción. Introduce, suprime o cambia las palabras que estimes oportunas

Leer para domesticar la inefable astucia de las palabras
para estar cerca de ellas
casi rozarlas con mis ojos y besarlas
Leo porque todo es vida y todo es lenguaje
Leo a los otros porque creo que en ellos está lo que en mi se ausenta en cada mirada
en cada acto por el que busco un sentido a esta forma tan extraña de sentir el mundo a través de las palabras
a través de todos los libros que se han escrito y los que están por escribir
Leo para aclarar que todo no es más que confusión y desconcierto
para confundirme cada vez que la claridad de un enunciado me lleva a pensar que algo puede quedar resuelto
Leo porque apuesto por la razón frente al misterio porque me parece muy misteriosa esta apuesta por la razón
Leo en las Iconologías de Luigi Cesare estas palabras que no entiendo
porque para entenderlas debería dejarlas reposar
en la inmediatez de su inefable quietud
y no traerlas a la vida con el ritmo que mis ojos le imponen al intentar descifrarlas:

Nada mejor que olvidar el tiempo en el que sembramos aquello que jamás recogimos.
Nada mejor que invitar a un café a todas las miradas que jamás descansaron en el confortable espacio que les brindamos.
Nada mejor que cerrar los ojos e imaginar que jamás imaginamos aquello que más tarde decidimos dejar u olvidar o languidecer lentamente en el rincón más apartado de nuestra memoria.
Nada mejor que caminar por la senda que nunca quisimos recorrer por miedo o cobardía, por debilidad o fortaleza, por aversión o devoción a los caminos ya trazados, por transitados o por evitados.
Nada mejor que olvidar el último beso de aquella mujer a la que jamás besaste o el último abrazo de aquélla otra cuyos brazos ni siquiera llegaste a rozar. .
Nada mejor que romperse en dos o en tres o en cuatro o mil partes a seguir de una pieza junto a la última humillación de aquellos que jamás te han humillado.
Nada mejor que rezar a un dios desconocido que confesar tus miserias a uno que todos creen conocer pero que se inventó inombrable, incognoscible, inefable misterio irresoluble salvo en su sesgo numinoso.
Nada mejor que seguir a quien nunca buscó acólitos o fieles o mejor no seguir a nadie salvo a la sombra que proyecta la duda sobre el más infeliz de los mortales.
Nada mejor que verter el vino en la boca que rechaza o en los labios que huyen del seguro refugio de una sólida creencia o de la certeza que nace de una adhesión inquebrántable a una verdad considerada indudable.
Nada mejor que acostarse junto a aquél que jamás descansa o busca infatigable el susurro que emana de todo aquello que no ha sido aún domado, controlado, registrado y computado.

Dejo las palabras o ellas me dejan
nos dejamos cada uno con sus paradojas y contradicciones
con sus esquinas sin picos y sus círculos sin centro con el fantasma de que todo diálogo no pasa de ser un monólogo del lenguaje que sólo se habla a sí mismo.

Pienso que ya he hablado demasiado
que las palabras me escuecen poco después de ser pronunciadas
que el lenguaje me oxida el alma con sus idas y venidas
sus promesas y sus falsas intenciones
pienso que no he hablado lo suficiente
que las palabras me saludan desde el verso imaginado
que las rimas a las que me arrimo sin segundas intenciones contribuyen a la regulación de mi ph afectivo
ni demasiado ácido ni demasiado neutro
Pienso que nunca dejaré de hablar
que nunca dejaré de pensar que hablo demasiado
y que ya soy demasiado mayor para seguir fingiendo que no sé lo que en esta vida se juega cuando las reglas del juego cambian en cada intento de ganar o perder la partida

Hoy ya me callo ya me amordazo o me aprieto la mordaza que he tejido con otros a mi lado o más lejos
en sus despachos o en sus habitaciones o en sus camas o en embutidos en sus fundas de juicios y prejuicios
hoy ya me largo con la sensación de no haber llegado todavía a alcanzar la lucidez
ni siquiera de haberla rozado
pues estoy vivo y sigo leyendo y pensando y escribiendo