All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


miércoles, 16 de septiembre de 2026

PECIO 1851: ESPAÑA

 España

 

Beyond that stretch, but our love will reach
Unconsciousness that find me sometimes wondering
Where you're at.
Hmm, take me back again,
Take me back one more time, Spanish rose.

(Van Morrison)

 

Una bandera no es España. Un himno no es España. Son símbolos necesarios en el actual contexto político o geopolítico. Hay más, pero no los enumeraré. No sé qué coño es España, si un territorio soberano limitado por los cuatro puntos cardinales, si una abstracción que despierta adeptos y detractores, si una palabra utilizada para unir, discriminar o asesinar, aunar voluntades o generar disensiones, si un Estado compuesto de naciones o regiones o comunidades autónomas, si un empeño o una realidad, si una voluntad o un proceso, si un fragmento de Europa o una península que continúa en África. No sé, ni me importa. Si evoco de algún modo la palabra “España”,

pienso en sus literatos, en Cervantes, Galdós, Chaves Nogales o Quevedo (por citar sólo a algunos)

pienso en sus músicos, en Pedro Iturralde, Javier Krahe, Andrés Segovia, los Burning, Luz Casal, Tete Montoliu o Carles Benavent (por citar sólo a algunos)

pienso en su cineastas, en Buñuel, Berlanga, Coixet o Almodóvar (por citar sólo algunos)

pienso en sus pintores, Velázquez, Goya, Picasso o Sorolla (por citar sólo algunos)

pienso en los mundiales y eurocopas de fútbol, baloncesto, voleibol, etc. (por citar sólo algunos)

pienso en mis amigos, pues casi todos son españoles

pienso en El Carmolí, donde me picó una avispa y tuve que acudir con prisas a un centro médico a que me administrasen Urbason y Polaramine

pienso en mi madre, mi hermana, mi pareja y mis hijos que son españoles

pienso en Nala y Maggi y en nuestros paseos vespertinos o matutinos

pienso en todo lo que me dejo en el tintero en esta enumeración sin orden ni concierto -por ejemplo, los insignes etimólogos o los sibaritas gastronómicos, por decir algo

pienso en tantas personas y cosas concretas que no pienso en territorios ni banderas ni abstracciones ni colectivos ni ideales, no pienso en morir por la patria, sino, más bien, en vivir con los míos, lejos de idealismos trasnochados y fanatismos perversos. 

 


 

PECIO 0930: Amor y política

 Georgia On My Mind

 

Georgia
The whole day through (the whole day through)
Just an old, sweet song
Keeps Georgia on my mind (Georgia on my mind)

I said: A-Georgia
Georgia
A song of you (a song of you)
Comes as sweet and clear
As moonlight through the pines

Other arms a-reach out to me
Other eyes smile tenderly
Still, in the peaceful dreams, I see
The road leads back to you

I said: Georgia
Oh, Georgia
No peace I find (no peace I find)
Just an old, sweet song
Keeps Georgia on my mind (Georgia on my mind, oh)

 

(Ray Charles) 

 

En 1979, Ray Charles interpretó la canción en la asamblea del Estado de Georgia. Se trataba de reducir la tensión racista siempre presente en dicho Estado. Un negro ciego cantando en el corazón de una institución que toleraba y fomentaba el racismo estructural de los estados sureños estadounidenses. Uno de esos actos que enmascaran realidades que se empeñan en perpetuarse por la conjunción de prejuicios e intereses económicos. Así, una canción romántica se convirtió en el himno de un Estado. Cuenta Ricardo Aguilera en 50 canciones para entender el siglo XX que fue compuesta por Hoagy Carmichel en 1930. Parece ser que compuso la letra junto a su amigo Stuart Correl, que estaba enamorado de la hermana de Carmichel, cuyo nombre era, precisamente, Georgia. Carmichel y Correl no eran de Georgia, sino de Indiana. Ray Charles, georgiano de nacimiento, fue el que popularizó la pieza en los años 60. La canción es un ejemplo de que amor y política no se excluyen o, más bien, de que, del amor, como del cerdo, se aprovecha todo, y más si hay algún político cerca.