All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


lunes, 18 de mayo de 2026

PECIO 0742: EL TELÓN 2

 El telón 2

 “Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto”

 (Julio Cortázar)

El telón se abre en las entrañas antes de abrirse en la realidad. Y cuando se abre en las entrañas, poco pueden hacer los argumentos que esgrime la realidad. El telón se cierra en la realidad antes de cerrarse en las entrañas. Y cuando se cierra en la realidad, poco pueden hacer los ritmos y las rimas afectivas que dibuja el pentagrama inscrito en la interioridad.

 “Él la engañaba y ella se dejaba engañar, ella lo engañaba y el él se dejaba engañar, y cada parte fingía creer lo que la otra parte quería que creyese”

 (Sam Spade)

 

 

I'm gonna lay down my burden, down by the riverside,
Down by the riverside, down by the riverside 

 

Pecio 0633: El telón

El telón

Questa primavera e davvero un freddo inverno

(Luca Tornatore) 

 

El libro se encontraba abierto por la página 69. El autor recogía diversas consideraciones sobre la cuestión de las relaciones sentimentales. Comenzaba diciendo que el amor realista (pragma) podría adoptar la siguiente fórmula: “Cuando del amor se habla, no se trata tanto de lo que se siente como de lo que es posible”. Sentencia que contrasta con el amor apasionado e intenso (Eros) descrito por Berlín: “El amor o está lleno o no lo está. No cabe otra medida. Y si no lo está, hablemos sinceramente y no nos engañemos más. Los sentimientos no deben convertirse en momias”.  Puedo imaginar a Diógenes el cínico en el ágora gritando a los cuatro vientos: “Hay quien cree que con el amor ha encontrado la llave de la cerradura que incorpora la puerta de la afectividad. Hay quien cree que esta llave es única. Entonces, surge la pregunta inmediata: ¿Se pueden hacer copias?”. También hemos de reparar en que a menudo el eros o el pragma no son más que una proyección de la philautia (amor propio). Y hoy tengo la sensación de que en la tragicomedia existencial en la que me ubico, de Diotima sólo queda la huella que dejó la escritura, del amor sólo el escenario y los personajes que han olvidado su papel y deambulan sin rumbo en el proscenio ante la indiferencia del público. Antes de que caiga el telón, se oye una voz en off: “No me has decepcionado, es que no me había percatado de los cambios.”

 

                                                        I said that time may change me                                                                 But I can't trace time

                                                                       (David Bowie)