El telón
Questa primavera e davvero un freddo inverno
(Luca Tornatore)
El libro se encontraba abierto por la página 69. El autor recogía diversas consideraciones sobre la cuestión de las relaciones sentimentales. Comenzaba diciendo que el amor realista (pragma) podría adoptar la siguiente fórmula: “Cuando del amor se habla, no se trata tanto de lo que se siente como de lo que es posible”. Sentencia que contrasta con el amor apasionado e intenso (Eros) descrito por Berlín: “El amor o está lleno o no lo está. No cabe otra medida. Y si no lo está, hablemos sinceramente y no nos engañemos más. Los sentimientos no deben convertirse en momias”. Puedo imaginar a Diógenes el cínico en el ágora gritando a los cuatro vientos: “Hay quien cree que con el amor ha encontrado la llave de la cerradura que incorpora la puerta de la afectividad. Hay quien cree que esta llave es única. Entonces, surge la pregunta inmediata: ¿Se pueden hacer copias?”. También hemos de reparar en que a menudo el eros o el pragma no son más que una proyección de la philautia (amor propio). Y hoy tengo la sensación de que en la tragicomedia existencial en la que me ubico, de Diotima sólo queda la huella que dejó la escritura, del amor sólo el escenario y los personajes que han olvidado su papel y deambulan sin rumbo en el proscenio ante la indiferencia del público. Antes de que caiga el telón, se oye una voz en off: “No me has decepcionado, es que no me había percatado de los cambios.”
I said that time may change me But I can't trace time
(David Bowie)
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