Contra la filosofía
y apología de la peciosofía
(1 aforema y 10 pecios)
¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos?
(Siniestro Total)
EL AFOREMA
Si Celso escribió Contra los cristianos, Maestro escribe contra los filósofos. Jesús G. Maestro es profesor de Universidad especializado en Teoría de la Literatura y Literatura comparada. Hormonado por un cierto éxito en las redes sociales, ha rebasado los límites de su campo y ha escrito un libro titulado Una filosofía para sobrevivir en el siglo XXI. Implacable en el arte denigrar la actividad filosófica sin pudor ni escrúpulos de ningún tipo, ha propuesto una filosofía cuyo poder balsámico nada tiene que envidiar al de fierabrás. En su propuesta, Cervantes es Dios y él es su profeta. Todo se soluciona con la lectura de El Quijote: los problemas medioambientales y la disfunción eréctil, la guerra y los efectos de la menopausia ligados a la osteoporosis. Para Maestro, El Quijote es su fierabrás. ¡Ah, Jesús!, solo te faltó decir en este libro: yo soy la luz, el camino y la vida. Su estilo es machacón, repetitivo, sentencioso e imperativo. La argumentación brilla por su ausencia. Ve la viga en ojo ajeno, mas no le importa que la suya le distorsione la percepción. Siente animadversión por Platón, pero está convencido, como el filósofo ateniense, de que él, Maestro, es la verdad. Armado de sentencias y anatemas, nos va a hablar de la realidad “…desde un punto de vista inédito, nuevo, original. Como nadie te lo ha contado. Y lo que es más importante: como nadie te lo va a contar.” Maestro ha pasado del secreto de la felicidad al secreto de la realidad. Y el tiene las claves para desentrañar el misterio. En definitiva, un libro cuyo carácter panfletario es evidente tras una lectura que ni siquiera necesita ser atenta. Un panfleto que expone los devaneos pseudofilosóficos de un antifilósofo. Hay muchas filosofías, afirma el citado, pero solo la mía es la verdadera. Dice que no es un gurú posmoderno, pero se muestra como tal. Echa pestes de la filosofía, pero propone una para sobrevivir en este siglo. ¿Cinismo? ¿Oportunismo? ¿Hipocresía?
LOS 10 PECIOS
El término “filosofía” aparece 186 veces en el texto citado. Un libro plagado de acusaciones constantes que no se fundamentan en razonamiento alguno. Dos falacias forman parte de la estrategia expositiva de Maestro: la del espantapájaros y ad hominem.
1. Para Maestro, la filosofía es una prostituta de burdel de carretera que como el coño de la Bernarda siempre está disponible en todo momento y lugar:
“…la filosofía, esa cortesana de todas las camas…, buscando siempre un sitio en cada una de ellas, para suplantar a la religión, la política o la autoayuda, y acostarse siempre con el sol que más calienta el catre”.
2. También un tóxico, una droga, quizás, como decía Marx, que junto con la religión y la ideología cocinan el opio para el pueblo:
“…ni tu felicidad ni el bienestar o tranquilidad de tu conciencia —que es lo que buscan intoxicar religiones, ideologías y filosofías: para anestesiarte, después de amargarte la vida—…”
3. No menos, un instrumento de opresión, de control social, que, de nuevo, junto con la religión y las ideologías se utiliza para dominar, alienar, esclavizar y someter al ciudadano:
“Inocular en el ser humano sentimientos de culpabilidad, es decir, hacerle sentir culpable de ciertos problemas, es una forma muy útil de mantener a la gente sumisa, alienada y esclavizada bajo el imperativo de determinadas ideas. La culpa no sólo te quita el sueño: hipoteca también tu vigilia, tu trabajo y tu dinero. Las grandes causas quieren que les entregues tu voluntad, tu horario laboral y tus recursos económicos. Dona. Sé voluntario. Vigila a tu vecino. Trabaja gratis para «la causa». Con frecuencia, en nombre de la religión, la filosofía o las ideologías”.
4. La filosofía ignora la realidad y los que la leen son unos ignorantes inmaduros:
“La ignorancia de la realidad es el contenido de la religión, la autoayuda y la filosofía. Es lo único que las hace realmente atractivas: la inmadurez crónica de sus posibles seguidores. Y consumidores”.
5. A juicio de Maestro, los contenidos de la filosofía no solamente son quiméricos e irreales, sino totalitarios y expresión de un singular culto homicida:
“Las ficciones filosóficas o teológicas resultan con frecuencia mucho más inquietantes que cualesquiera otras ficciones literarias. Téngase en cuenta que la filosofía ha sembrado la historia del pensamiento humano —de Oriente a Occidente— de ficciones estériles, con frecuencia también amenazantes y totalitarias, casi siempre deprimentes e incluso hasta patibularias. La historia de Occidente está llena —sugestivamente llena— de fantasmas y mitologías homicidas. Sólo la literatura las percibe explícitamente como lo que son: ficciones. La filosofía, incluso confesional y teológicamente armada en muchos momentos de la historia —incómoda, como la religión, con la ficción—, les rinde un extraño culto, imperativo y programático”.
6. Maestro dedica íntegramente el capítulo 7 de su libro a desacreditar y denigrar a la filosofía: “La filosofía es un timo. ¿Por qué la llamáis filosofía, si sólo es ideología y autoengaño? La filosofía es un timo. Y también un mito, si se nos permite el anagrama”. Identifica la filosofía con la sofística. Es retórica sin gracia, erística sin humor, excentricidad sin argumentos, máscara de la religión y de la política, pseudociencia homicida de todo aquello que escapa a su control:
“Un filósofo es un sofista excéntrico. La filosofía es una forma excéntrica de ejercer la sofística. La filosofía está en todas partes, porque, entre otras cosas, es el disfraz de la religión, la política y la autoayuda…Los filósofos son poetas que han perdido, o que nunca han tenido, sentido del humor. Son, también, novelistas —no siempre mediocres— que creen en la realidad de sus propias ficciones —demiurgos y substancias puras, dioses y mónadas, noúmenos y espíritus absolutos, superhombres e inconscientes—, y que ignoran que los problemas reales nunca tienen una solución filosófica...El fundamentalismo filosófico es uno de los más potentes, y acaba por convertir a la filosofía en una pseudociencia más. Una pseudociencia que dispara contra todo aquello que no puede controlar, manipular o dominar.”
7. No faltan los argumentos ad hominen, las falacias que caricaturizan a la filosofía y a los filósofos. El “topos” filosófico no es la academia platónica ni el jardín epicúreo. Es el lupanar o el monasterio. Y la idiosincrasia del filósofo es una vocación aberrante: el celibato. Entre los filósofos que cita no se encuentra su admirado Newton, conocido precisamente por perenne virginidad.
“Piénsese además que la mayor parte de los sistemas filosóficos, de la mano de sus artífices, ha pasado por el sexo, bien a través de prostíbulos inhóspitos, bien a través de conventos y monasterios demenciales, bien a través de celibatos aberrantes. Para muestra, tres botones: Nietzsche, Tomás de Aquino, Spinoza. Lo cierto es que la mayor parte de los sistemas filosóficos no nos ha dejado ninguna teoría sobre la sexualidad humana…”
8. Y para rizar el rizo, Maestro califica a la filosofía como “ciencia oculta” prescindible para la verdadera ciencia: “Las ciencias hacen innecesaria la filosofía”. No sé que pensarían sobre esto los filósofos que han contribuido al desarrollo del conocimiento científico: Aristóteles y la biología, Tales y la geometría, Pitágoras y su teorema, Descartes y la geometría analítica, Leibniz y el calculo infinitesimal, W. Heisenberg y el principio de incertidumbre, Erwin Schrödinger y el origen de la vida, B. Russel y la matemática, T. Kuhn y la noción de paradigma…:
“No hay filosofía, en suma, que no haya compartido vestuario y camerino con las ciencias ocultas, o que incluso no sea una de ellas. Las ciencias hacen innecesaria la filosofía”.
9. Menos mal que tenemos a Newton: “…un hombre que se hace preguntas filosóficas a las que da respuestas científicas. Con él, la filosofía se divorcia definitivamente de las Ciencias”. ¿Acaso Maestro desconoce que Newton pasó mucho tiempo de su vida estudiando las ciencias ocultas, la alquimia y la religión, tal y como afirma J. M. Keynes tras el descubrimiento de sus manuscritos secretos? ¿Acaso Maestro no sabe que Newton pasaba noches enteras buscando el “mercurio sófico”, un ingrediente de la piedra filosofal? Quizás Maestro no lo sabe. ¿O sí?
10. La filosofía, continúa Maestro, es “tapadera de las creencias religiosas”, “la codificación de la ignorancia”. Y el filósofo no es más que “un bufón morboso”. Fundamenta y fomenta el integrismo y el totalitarismo pues “es la búsqueda obstinada de un Gran Hermano orwelliano”. La filosofía es “una novela mal escrita, pero con pretensiones imperativas y dictatoriales. Es la biografía frustrada de un totalitarista en busca de fieles para recuperar y legitimar un trono presunto y prometido:
“Toda religión tiene su Dios; toda filosofía, su Gran Hermano; toda sofística, su líder carismático, su caudillo o Führer furibundo”.
Hartazgo: Aquí me detengo, no obstante, la acumulación de disparates y gilipolleces continúa. Maestro apunta que “Para hablar de religión, filosofía y política sirve cualquiera…” Y él es una muestra de ello. Cualquiera puede hablar o hacer ruido con la boca. Un nuevo fantasma recorre España: dice que no es un youtuber, dice que nada sabemos sobre él. Sí sabemos que ha escrito un panfleto llamado Una filosofía para sobrevivir en el siglo XXI.
