All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


miércoles, 28 de octubre de 2026

PECIO 0937: LAS SUTILES VARIACIONES DEL TACTO

 Las sutiles variaciones del tacto

 Cuando se acuestan la razón y el deseo
Llueve sobre mojado

(J. Sabina) 


    Los núbolos no son aficionados a plantearse cuestiones sobre el carácter de las relaciones afectivas, las mismas en las que comparten tiempo, espacio y sueños. En su perpetua ingravidez, la conceptualización o racionalización de sus idas y venidas sentimentales escapa a sus órganos de reflexión. Un cenobio, de orientación psicoanalítica, decía que philia no es más que la sublimación de eros. Al contrario que los cenobios, más dados a pasar por el filtro de la razón cualquier alteración de su cuerpo o de su espíritu, los núbolos entendieron, hace ya mucho tiempo, la relación dialéctica entre eros y philia, y codificaron en una fórmula las enseñanzas del enormísimo núbolo: el sexo es una de las variaciones del tacto.