Historias de Girófagos y Cenobitas
Un
cronopio ha caído
En las
fauces del Diablo
El
Diablo estaba sorprendido
Porque
el cronopio quiso persuadirlo
Con
dinero, con esmero
Con
sus juegos y sin juego
Los
cronopios no somos malos
Señor
Diablo
(Los brujos)
Torpe y, a la vez, desatinada imitación de la escritura de Cortázar. Fruto de la grata y placentera experiencia de haber leído y comentado una obra, Historias de Cronopios y de Famas (1962), que ha terminado por adherirse a mi cuerpo y a mi alma como una lapa. Los Cronopios son seres, junto a los Famas y las Esperanzas, que nacen del genio creativo del autor. No hay pruebas definitivas de su existencia, lo cual no es óbice para afirmar su presencia en la vida de todo el que ha adquirido el vicio de leer. Pretendo imitar, no plagiar o copiar, Así que he decidido escribir Historias de Girófagos y Cenobitas. Llamaré Girófagos a unos seres concebidos a imagen y semejanza de los Cronopios. Del mismo modo, llamaré Cenobitas a los Famas y Lánguidos a las Esperanzas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario