All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


viernes, 10 de julio de 2026

PECIO 0746: ARTE (en 10 micropecios)

 ARTE (En 10 micropecios)


Are you warm, are you real, Mona Lisa?
Or just a cold and lonely, lovely work of art?

 (Nat King Cole)

 

Nunca he pretendido realizar una hermenéutica del arte. Ni tengo formación ni ganas. Me interesa el arte como hermenéutica crítica de la realidad. Y no todo lo que llamamos arte, sino el popular, concretamente la música: el jazz, el blues, el pop-rock… No obstante, me tomo la licencia de sugerir algunas consideraciones sobre la cuestión:

 

1.     La pregunta “¿qué es (el) arte?” es un ejemplo –como “¿qué es filosofía?”- de lo que llamaré emisión anómala, es decir, cuestiones que contienen expresiones que son inmunes a la regularidad semántica. Cuando es formulada suele inducir un estado de parálisis intelectual que conduce al silencio, al balbuceo, al despropósito o a un libro de mil páginas del que salimos igual que entramos, es decir, sin poder responder a la pregunta que motivó la lectura.

2.     La RAE lo define como la “Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.” Salvando la cuestionable característica que apunta al desinterés del artista y al papel de las instituciones que lo han financiado y lo financian, la definición es tan extensa que abarca todo y no dice casi nada.

3.     “No existe, realmente, el Arte. Tan solo hay artistas”, dice Gombrich en su HISTORIA DEL ARTE. No existe una esencia del arte, un rasgo universal que se de en todas y cada una de las obras. No obstante, el célebre historiador pretende establecer una frontera entre los diferentes productos de la actividad humana (poiesis o techné), un principio de exclusión: la obra de arte debe expresar los valores profundos de la humanidad y transmitir un sentido de espontánea armonía. El problema es cómo identificar dichos valores profundos y cómo encontrar una definición plausible de armonía.

4.     Podríamos proceder inductivamente e intentar encontrar una característica común al conjunto de las obras artísticas. Pero esta estrategia exige una petición de principio: al identificar un conjunto de producciones humanas como obras artísticas a fin de extraer de ellas una definición manejamos implícitamente en nuestro procedimiento una definición de aquello que pretendemos definir.

5.     Podemos optar por la relativista y nihilista afirmación de quien fue profesor de arte de la Universidad de Padua, Dino de Formaggio: “Arte es todo lo que el hombre llama Arte”. Pero dicha afirmación es una perogrullada o una boutade, dado que es el hombre, en definitiva, quien pone nombre a las cosas.

6.     Me permito la licencia de emitir una ironía de carácter peripatético: el arte, como el ser, se dice de muchas maneras, de tantas que no hay manera de decir qué es el arte. Existen graves dificultades para encontrar un rasgo común a todas las obras consideradas artísticas, no obstante, intuimos, entre unas y otras, un cierto aire de familia, un cierto parecido. Eneldo Pirisi propuso una definición operativa que podría ser enunciada como sigue: El arte es una actividad productiva, en sentido aristotélico del término, que consiste en manipular y/o transformar la materia (plástica, sonora, lingüística, etc.) para que en ella habite una idea con la posibilidad de generar conocimiento, emociones o sentimientos.

7.     La obra de arte es un producto que como el resto de producciones humanas puede presentarse como una crítica del poder establecido, o lo contrario, un instrumento al servicio de las élites económicas y políticas. Siempre ha sido una mercancía sometida a las leyes del mercado (incluso cuando este no existía en su forma actual y obedecía a las imposiciones del mecenazgo, de la religión o de la corte) y es un producto financiero de ningún modo ajeno a la especulación económica de museos, galerías, coleccionistas…

8.     El artista, como el intelectual, cuando se presenta como un mediador entre lo ideal y lo real, se convierte en un sacerdote.

9.     El régimen político de turno censura unas obras y fomenta la producción de otras. El comunismo soviético con el argumento del materialismo histórico y la falsa dicotomía arte socialista/arte burgués. El capitalismo omnívoro con su capacidad para convertir cualquier cosa en mercancía (Véase el caso Blansky y su Girl with Balloon.

 10.  Toda distinción entre artista y artesano no es sino un efecto del poder manipulador de las ideologías. El concepto contemporáneo de artista es una herencia perversa del romanticismo. 

 

 



jueves, 9 de julio de 2026

PECIO 0742: Arte POP

 

Arte POP (popular): Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band

 

Nothing is real
And nothing to get hung about

(The Beatles)

 

 

En 1967 ve la luz el álbum Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. En la portada del disco aparecen un conjunto de personajes agrupados sin ningún criterio: escritores, pensadores, políticos, músicos, actores, científicos…y The Beatles. ¿Acaso la ausencia de criterio es una reivindicación de la igualdad, una ruptura de los límites que trazan las clases o posiciones sociales? ¿Una propuesta para desactivar la barrera que separa el arte culto de la cultura popular, la cultura elitista y la de masas? La portada provoca perplejidad. ¿Qué hacen juntos Simon Rodia y Stockhausen, Sonny Liston y Karl Marx? El cuadro me lleva a la clasificación de los animales de Borges expuesta en El idioma analítico de John Wilkins que más tarde utilizó Michel Foucault para comenzar su libro LAS PALABRAS Y LAS COSAS. El objetivo de Borges era cuestionar el carácter arbitrario de las taxonomías y clasificaciones, el de Foucault mostrar que pensamos en el interior de una episteme o paradigma que determina qué pensar y cómo pensar. La portada del álbum nos invita a cuestionar la vigente dicotomía arte culto/arte popular. The Beatles son la esencia de la música pop-ular. A mi juicio, la imagen atenta contra la idea de jerarquía social y apunta hacia la igualación de las élites con el resto de la población. Pero también podría ser lo contrario y la imagen no sería más que una broma, un chiste que refirma al cuestionarla la idea de que la igualdad es un ideal irrealizable, que una cosa son las élites y otras las masas, que siempre habrá amos y esclavos, ricos y pobres.


 

 

 



PECIO 1323: NIETZSCHE

 

Este PECIO me lo copio de un maestro del género: 
 
“Es absolutamente innecesario, y ni siquiera deseable,
que alguien tome partido por mí;
por el contrario, una cierta dosis de curiosidad
con la cautela irónica que uno presta
ante una criatura extraña me parece que sería una manera
incomparablemente más inteligente de considerarme”.
 
(F. Nietzsche)
 
 
 
 

 

miércoles, 8 de julio de 2026

PECIO 0709: GÉNESIS Y APOCALIPSIS

 

Génesis y Apocalipsis

 

This is the end
Beautiful friend
This is the end
My only friend, the end
Of our elaborate plans, the end
Of everything that stands, the end
No safety or surprise, the end
I'll never look into your eyes again
Can you picture what will be
So limitless and free
Desperately in need of some stranger's hand
In a desperate land? 

(The Doors) 

 

Dos límites, dos fronteras antropológicas -y no menos históricas o culturales- que siguen vigentes: la nostalgia del paraíso y la voluntad apocalíptica del ser humano, la quimera del origen y la violencia y brutalidad del destino, la inocencia primitiva y la némesis divina, la naturaleza y la historia, el alfa y el omega de una especie anómala. Dos claves para interpretar la historia de las grandezas y miserias del ser humano: insaciabilidad e instinto destructivo, Eros y Tánatos como pulsiones que adoptan el rostro de Prometeo y de San Juan, Atenas y Jerusalén. El deseo retrospectivo de pureza y el prospectivo de aniquilación: “No hay documento de cultura que no lo sea al mismo tiempo de barbarie", dice el filósofo. En definitiva, Paraíso y Apocalipsis no son sino dos grandes ideales cuyos símbolos y mitos “han envenenado el aire que nos ha tocado respirar” (Rafael Argullol).

 

martes, 7 de julio de 2026

PECIO 0754: ESPAÑA 1

 ESPAÑA 1 - (Portugal 0)

 

 No hay una piedra en el mundo
Que valga lo que una vida

 Y a nadie le di permiso
Para matar en mi nombre

El mismo suelo que piso
Seguirá, yo me habré ido
Rumbo también del olvido

Y no hay pueblo que no se haya
Creído el pueblo elegido

(Jorge Drexler) 

 


 

 No participo de los “ismos” al uso. Ni siquiera del nacionalismo tan extendido en nuestros días. Las instituciones evolucionan o involucionan, se desarrollan o se estancan, se regeneran o se destruyen. Como todo lo que existe, no son inmunes al paso del tiempo. La institución “ESPAÑA” es una de ellas. En estos asuntos me declaro utilitarista: acepto el modo que mejor funcione, es decir, que mayores beneficios económicos y culturales aporte a ese ente ilocalizable e inefable denominado “PUEBLO”. Las grandes palabras que forman parte del entramado ideológico nacionalista me importan bien poco: orgullo, patria, identidad…Comparto con un célebre profesor de literatura contemporáneo que la ideología es el refugio de los pobres. Los ricos no tienen ideología, tienen dinero. Así, me adhiero a la sentencia de un no menos célebre literato anglosajón: “Patriotism is the virtue of the vicious”. Y siempre tengo presente la frase apócrifa atribuida a Blas de Lezo: “Todo buen español debería mear siempre mirando hacia Inglaterra”.

Dibujado el contexto, paso al comentario. He releído IMPERIOFOBIA Y LEYENDA NEGRA de María Elvira Roca Barea: un libro que solo los necios podrían considerar irrelevante. Un libro necesario que desmonta el conjunto de tópicos que pesan sobre España y los españoles. Roca Barea no escatima en referencias de todo tipo - historiográficas, literarias, pictóricas y cinematográficas- para mostrar la intensidad con la que ha operado la voluntad política antiespañola que nació con el Imperio español y continúa en la actualidad. Es el libro de Roca Barea un texto esférico, es decir, finito en su composición e ilimitado en su proyección. Es un libro que invita a una relectura constante por su contenido y por su capacidad de concitar adhesiones y ahuyentar desafectos. La leyenda negra hispanofóbica –me anticipo a la crítica y asumo el pleonasmo- ha generado una imagen de España caracterizada por los siguientes rasgos: intolerante, inquisitorial, retrasada, tiránica, bárbara, genocida, lúbrica, voluptuosa, demoníaca, tenebrosa, pícara, traidora, incapaz, lujuriosa, etc. Los adjetivos no son gratuitos, proceden de las acusaciones que históricamente han sido vertidas sobre los españoles desde la atalaya que brinda la historia falseada y la gran máquina propagandística de los países de mayoría religiosa protestante: modelos falaces de tolerancia y libertad universal.Desde el principio, la autora deja clara su posición contra las posiciones imperiofóbicas. Y quizás no exageraría si calificase su punto de vista de imperiofílico. La eclosión de los imperios tiene a su juicio una justificación  antropológica y socio-política, pues establece una relación directa entre el éxito evolutivo de la especie humana y las estructuras jerárquicas de organización sociopolítica. Es lo que llama ley de gravedad social. La premisa es discutible, pero no los resultados que obtiene en la investigación que lleva a cabo en el libro. La hispanofobia o leyenda negra consiste en un conjunto de opiniones –disfrazadas de cientificidad- infundadas contra España que manifiestan la inferioridad de los españoles frente a otros europeos que se consideran mucho más civilizados. Es, a juicio de la autora, opinión infundada antiespañola. Es una clase de racismo vinculado a la época imperial que se ha mantenido en el tiempo camuflado de verdad y de respetabilidad intelectual. Los prejuicios antiespañoles no nacen de los hechos, sino de la voluntad de proyectar los primeros en los segundos para distorsionarlos y falsearlos. 

(Continuará)

PD

A todo esto, de nuevo recurro al celebre profesor de literatura mencionado al inicio para acabar este pecio. Todas estas elucubraciones son secundarias frente a la certeza (quizás una de las pocas que tengo) de que invertir en salud y en amor es siempre más rentable que hacerlo en otras cosas, pues el amor es el único idealismo que el ser humano se puede permitir.