All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


domingo, 15 de diciembre de 2019

Aforema 0846 TIERRA DE NADIE



TIERRA DE NADIE

 Resultado de imagen de FOTOS DE  LABIOS DE MUJER EN BLANCO Y NEGRO

Un amigo me preguntó por qué me es tan grata la expresión “Tierra de nadie”. Fue el título de uno de mis programas de radio y el de un blog que cada vez tengo más descuidado. Me llama la atención, sobre todo, su ambigüedad: un espacio que no es propiedad de nadie cuando todo espacio es ya propiedad de alguien. 

En Tierra de nadie hay límites pero no hay fronteras, no hay ficciones cartográficas que delimiten el territorio en el que uno puede ser llamado extranjero o forastero, inmigrante, espalda mojada o usuario de patera. Tierra de nadie se instala en un lugar cuyas coordenadas no han sido aún trazadas en cualquiera de los mapas conocidos hasta la fecha. Su laberíntica geometría hace imposible cualquier tentativa de cartografiarla. Tierra de nadie no se somete a los dictados de los que astutamente han conseguido repartirse el planeta a golpes de cruzadas civilizatorias. Ni es el resultado de un proceso que acaba con una bandera clavada en la tierra. Tierra de nadie escapa a las sutiles trampas de la propiedad y no se deja seducir por el fulgor rutilante de los compromisos políticos, religiosos o ideológicos. En la tierra de nadie no existen líneas rectas, ni funciones matemáticas que reduzcan a una fórmula su geometría. En tierra de nadie se anulan los axiomas y los teoremas, se alteran los corolarios y estallan las tautologías. En la tierra de nadie no hay contornos ni líneas divisorias, mucho menos entornos, distornos o contornos, si apelamos a la conceptualización del insigne filósofo Gustavo Bueno. 

Su esencia es la indeterminación, la resistencia que opone a ser encerrada en una definición, sea ésta por el género y la especie o por cualquier nota esencial que cierre el infinito que la proyecta hacia todo tiempo y en todas direcciones. Tierra de nadie es impetus, impulso hacia allí donde no hay meta ni propósito, allí donde sólo hay horizonte, siempre alejándose, más allá del cual no hay sino más Tierra de nadie, una actitud que apunta hacia la dislocación y el revés de las formas cotidianas de la existencia, tan dóciles ellas y tan útiles. 

Tierra de nadie es rebelión, aunque sólo sea contra nosotros mismos: espejos, por supuesto, de lo que ha adquirido el rango de “políticamente correcto”. Tierra de nadie quiere ser, por ello, incorrección, esto es, manifestación de una fuerza que se resiste a ser anulada, que se afirma contra aquellos que niegan la caducidad de toda forma de experiencia. 

Tierra de nadie te invita a emprender una búsqueda cuya única recompensa consiste precisamente en experimentar el viaje por lo que vale en sí mismo. Recurro, para terminar, al tópico que forjó el maestro Cavafis: “Cuando salgas de viaje para Itaca, desea que el camino sea largo…”


 https://youtu.be/MTdozEmP8LY


lunes, 10 de junio de 2019

Aforema 0857

Esbozo de una antropología negativa

Vivir es una tarea de ingeniería (tecné) en la que el ser humano tiene que construir SU mundo a partir del materia que le proporciona EL mundo al que es arrojado. Un muro, un obstáculo se alza ante dicha exigente tarea: nos falta imaginación para inventar el argumento de nuestras propias vidas.


miércoles, 26 de diciembre de 2018

I guess I'm just a lucky so and so...



As I walk down the street
Seems everyone I meet
Gives me a friendly hello
I guess I'm just a lucky so and so

Siempre quise evitar la idea de que vivir es componer un puzle sin un modelo que adoptar como referencia. Pasa el tiempo y las piezas se acumulan y la idea se impone. Si una pieza no encaja, entonces se lima, se recorta y se adapta. No sabemos de dónde proceden las piezas y cuál será el resultado final. Insistimos en colocar piezas con la esperanza de que la composición nos indique hacia dónde nos dirigimos, mas siempre vivimos en una relación sagital con nosotros mismos. A veces, nos gustaría que alguien nos ayudase con la pieza siguiente. Pero estamos solo en este juego de expectativas frustradas que se diluyen en un horizonte definido por la incertidumbre. Fruto del azar, nacemos desnudos, y cuando creemos que hemos confeccionado la vestimenta adecuada, constatamos que la imagen que nos vomita el espejo no se corresponde con la idea que tenemos de nosotros mismos. La pieza no encaja. Hay que limarla, recortarla y adaptarla. La tarea concluye el día en que no hay ninguna pieza que colocar. Entonces, uno se muere, sin darse cuenta, solo. Igual que ha vivido. No obstante, vuelvo a escuchar la vieja pieza interpretada por enormísimo cronopio, y con él entono el estribillo que me ayuda a seguir limando-me, recortando-me y adaptando-me: I guess I’m just a lucky so and so…  



domingo, 2 de diciembre de 2018

Aforema 0752 Una verticalidad infinita Parte 1



Fragmento de L.C.

Aforema 0752. Una verticalidad infinita. Parte 1. 

"El coño es la manifestación de un misterio cuyo desciframiento resulta, al mismo tiempo, imposible e inevitable. El coño es una vocación: su perfecta arquitectura subyuga y su olor, su sabor y su tacto hacen de algunos sus devotos más fieles y entregados. Fieles a sus flujos y reflujos. Como un instrumento musical, el coño es finito y limitado en su estructura, pero ofrece la posibilidad de un número infinito de variaciones. El coño es el lugar de la improvisación creativa. Podemos transitarlo, dedicar nuestra vida a ello y, no obstante, jamás llegaremos a encontrar los límites de esta verticalidad inifinta."

domingo, 14 de octubre de 2018

Aforema 1928 El rostro (Revisited)

 Resultado de imagen de imágenes rostro de mujer fumando




Eres Otro, muestras tu rostro: ¿mera figura plástica sometida al disgusto o a la aprobación? No, el rostro es esa parte de tu cuerpo en la que se inscriben las claves de tu biografía y se exponen al desciframiento. Borges acierta de lleno en su poema La suma:



"Ante la cal de una pared que nada

nos veda imaginar como infinita

un hombre se ha sentado y premedita

trazar con rigurosa pincelada

en la blanca pared el mundo entero

(...)

En el preciso instante de su muerte

descubre que esa vasta algarabía

de líneas es la imagen de su cara"



Tu cuerpo, tu rostro, se presenta como enigma, como misterio que me exige el constante trabajo de descifrar los signos que manifiesta. Como una obra de arte, los rostros captan nuestra atención porque exigen que veamos en ellos lo que nunca hemos visto. Un rostro no se reduce a una cara, como el cuerpo no se resuelve en un mecanismo en el que se articulan órganos y conjugan funciones. El rostro no coincide nunca con la imagen que de él nos hacemos, la perspectiva es infinita, los gestos inabarcables, indefinibles, escapan a la representación de la mirada. Desalman al ojo escrutador, condenan al fracaso cualquier intento de fijar sus cualidades. El rostro impugna la reducción que sobre la realidad ejerce la mirada. Y esto posibilita el que pueda salvarme de ser considerado como mero objeto, como instrumento. Soy cuerpo, el rostro me humaniza, es el lugar donde me convierto en persona. Y el otro lo sabe. 

Todo intento de posesión está condenado al fracaso. El rostro del otro confirma mi derrota. La imposibilidad de representarlo, de hacerlo objeto impide ejercer el poder que somete y anula. Omnipotencia del rostro, y sin embargo, qué vulnerable. Desnudo se ofrece a la mirada, se exhibe desvelado porque él mismo es un jeroglífico; no necesita velos lo que en sí se encuentra velado. Rostro bello, complejo, simple, repugnante o seductor, no se esconde. Lugar sin barreras, sin muros, se ofrece. Y en este ofrecimiento, lo estético es secundario, y lo ético viene primero. Antes de ser odiado, amado, querido o despreciado, es rostro, y me prohíbe la indiferencia al sacarme de mí mismo. Tal y como ha dicho Lévinas en El humanismo del otro hombre: "El rostro se me impone sin que yo pueda permanecer sordo a su llamado u olvidarlo, quiero decir, sin que yo pueda dejar de ser responsable de su miseria.”