All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


miércoles, 6 de mayo de 2026

Rotura de fibras en el isquiotibial (7): Pecio reencontrado.

 

Mi madre y mi hermana

Si Dios o la Naturaleza me hubiesen dotado del talento suficiente para componer una semblanza de seres tan dignos como mi madre y mi hermana, no tendría que recurrir a mi torpeza literaria para emprender una aventura para la cual carezco de arte y de ingenio. Temeroso de fracasar en el intento, pongo todo mi esfuerzo y comienzo con palabras que nunca harán justicia a la grandeza de dos seres tan excelsos. No solo entra en juego mi conocida ineptitud para la escritura, sino también la conciencia de que mi alma queda lejos de tanta bondad y ternura. Mi Madre, cuya aparente fragilidad esconde una gran fortaleza, mi hermana, a la que el dolor no ha mermado su entereza. Mi Madre, que vivió la locura de no ser amada como merecía, mi hermana que fue amada por un ser tan digno como ella. Mi madre, a la que miro y admiro porque es un canto a la alegría y a la vida, mi hermana, a la que miro y admiro por su generosidad sin medida. Mi madre y mi hermana, cuya presencia en el mundo estimula mi voluntad de reconciliarme conmigo mismo, que no es poco.  

 


 

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