Blues 3: Jano o viviendo la vida a gotas
Mis palabras son flechas que no puedo dejar de lanzar
porque ya no soportan la tensión del arco que las atrapaba
(Leo Benvenuto)
Lo que sigue es un fragmento de DIALELOS EXISTENCIALES, un libro autobiográfico de Leo Benvenuto.
Mi vida es una blues-fiction en la que hay noches que invitan, desean y quieren. Hay noches de insomnio pétreo. Y el insomnio no miente. Hay noches en las que se trastocan los hábitos perceptivos y mi cama de cuerpo y medio se vuelve inmensa, demasiado grande. Duermo solo, casi siempre. Y echo en falta el medio cuerpo que complete mi cama de cuerpo y medio. Me acuesto, me remuevo por fuera y por dentro, estiro las piernas y los brazos intentando llenar el espacio que ocuparía el medio cuerpo que falta en mi cama de cuerpo y medio. Pero no encuentro nada que no sea mi cuerpo. Y quizás sea mejor así, porque ¿qué haría yo con medio cuerpo en mi cama de cuerpo y medio? Renuncio a la búsqueda del medio cuerpo que falta en mi cama de cuerpo y medio.
Sigo despierto. ¿Dónde encontrar esos momentos de plenitud, fugaces o efímeros, en el fragor de la resistencia a nuestras expectativas que impone la vida? ¿Vida? A veces parece una broma que el caos le gastó a la materia hace ya muchos años. Otras, un accidente no previsto de esa misma materia. El silencio de la noche se rompe con los primeros acordes del bluesman, al que hago cantar un verso que solo existe en mi imaginación: “Y tu silencio vendrá a rescatarme antes de gritar tu nombre.” ¿Rescatarme? ¿De qué? ¿De quién? ¿Del dionisíaco y báquico deseo de exceso y desmesura que anida en mis entrañas? ¿De la indolente indiferencia que se desprende de las cosas?
Inmune al desaliento, me atavío con un recuerdo de una alegría olvidada y me cito con la horizontalidad o verticalidad de una sonrisa. Me niego a venerar cualquier mística del dolor o apología del sufrimiento. Rechazo de un modo implacable la memez idealista que postula mundos o seres inmateriales, intocables, inaprensibles…sin piel ni carne ni labios ni sexo...Afirmo mi absoluta pertenencia a este fragmento del universo donde, para bien o para mal, día sí y día no, mi alma se vacía de sueños y se llena de años, los mismos que me lanzan contra este muro que llamamos vida. Mi vida es una blues-fiction: un Jano bifronte cuyo silencio es, al mismo tiempo, el vacío en el que se hunden los pecios del último naufragio o los restos de la última batalla, los pecios del último goce o los restos y la satisfacción de compartir tu alegría. Mi gran dolor será aquél que no comprendo:
That's how it happens living life by the drop. Up and down the road in our worn down shoes. Talking about good things and singing the blues (Steve Ray Vaughan).
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