EN EL PRESENTE, TU BOCA
Y sal de ahíA defender el pan y la alegría Y sal de ahíPara que sepan que Esta boca es mía, esta boca es mía
(Joaquín Sabina)
No se trata de reactualizar la nostalgia ni de idealizar el pasado. Se trata de dialogar con el pasado para ver, si es posible, aclarar nuestro presente. Y si el pasado no sirve para ello, dejarlo tranquilo, neutralizar su poder, asumirlo como parte de una biografía inconclusa, nunca como una amenaza. Deshacerse sin pudor del contrafáctico: si hubieses…Nunca debo olvidar que el verbo vivir se conjuga en presente. El pasado se usa como excusa para no anudarse a la vida y seguir anclado a unas imágenes difusas de objetos o personas que ya no existen. Vivir el presente, dibujar un poema, lanzarse al abismo donde emerge una rima que no se rinde al absurdo, pergeñar el reverso de un verso, la trastienda de una estrofa, el desván donde se cobijan las metáforas. Elijo la vida, la sensualidad, la inteligencia…, las visto de poesía, las maquillo con un soneto, las enredo en tu pelo al ritmo de una rima demasiado ambiciosa para seguir atrapada al final de un verso. Elijo que mis labios se confundan con tus labios, elijo tocar tu boca, aunque tú no seas la Maga y yo no sea Horacio. No elijo no haber tocado tu boca ni soñar con tocarla, no elijo pensar en alguien que hayas soñado que toca tu boca, elijo ser yo quien toca tu boca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario