All we are is dust in the wind

All we are is dust in the wind
No hay que desperdiciar una buena ocasión de quedarse callado (Jorge Drexler: SILENCIO)

A NADIE PRETENDO COMUNICAR CERTEZA ALGUNA. NO LAS TENGO.

A lo sumo alguna conjetura, siempre desde la incertidumbre.

Hace años lo aprendí de Albert Camus. Más tarde, unas palabras de Michel Foucault volvieron a recordármelo: No hay que dejarse seducir por las disyunciones, ni aceptar acríticamente los términos del dilema: o bien se está a favor, o bien se está en contra. Uno puede estar enfrente y de pie.

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se retrata en sus libros es uno de los infantilismos que el romanticismo nos legó...las obras de un hombre trazan a menudo la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia" (Albert Camus)

http://books.google.es/books?id=GiroehozztMC&pg=PA25&source=gbs_toc_r&cad=4#

PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA. Paco Fernández.


miércoles, 31 de diciembre de 2025

Levedad, pesantez, densidad. Aforema 1717

 Levedad, pesantez, densidad. Aforema 1717

 

 

Dice el talabartero que devino poeta:

 

Ahora estoy caído

y soy todo peso,

(…)

Venga la levedad como pueda,
de donde sea.

 

            Digo yo, casi grito: junto a la levedad y la pesantez, la densidad, de la vida, en la vida. El tiempo denso forjado a ritmo lento de ciertos fragmentos cotidianos, de ciertos pecios existenciales que zozobran, a veces, sin orden, sin propósito, sin meta…Tiempo denso en el que nos abismamos al ceder al peso de las emociones y sentimientos liberados del corsé del silogismo y del razonamiento. Tiempo denso que nos eleva al fusionarnos con el instante cuando los límites físicos ceden ante la inevitable comunión de los espíritus: amor, empatía, simpatía, sexo…No obstante, el tiempo denso, siempre contingente, deviene ficción necesaria cuando se resiste a su propia contingencia. Porque ni siquiera el artista puede escapar del hecho de que con su obra solo capta el rastro que deja la fugacidad. Porque como decía el filósofo: “La ligereza tiene plomo en las alas”. 

 


 

Entusiamo. Aforema 0906

ENTUSIASMO 

 “Aquellos que no se entusiasman con nada se enfrían y comienzan a morirse. Hay que empezar a desear de verdad. Coger la vida con las dos manos para que no se escape, si es que comprendéis lo que os quiero decir. Si no, todo está perdido”.

 No digas noche, Amos Oz

 

"Más de cien palabras, más de cien motivosPara no cortarse de un tajo las venasMás de cien pupilas donde vernos vivosMás de cien mentiras que valen la pena"
 
Más de cien mentiras, Joaquín Sabina 

 

El paso del tiempo mitiga mi capacidad de entusiasmarme con las personas y las cosas. Vivo con cierta nostalgia aquellos días en los que sentía la presencia de los dioses en mi interior, el arrebato cuasi místico que me arrancaba del mundo y, sin abandonarlo, vivía la paradoja de concitar, en un mismo tiempo y lugar, la levedad y la pesantez de la vida, de lo real, de las cosas. Un día me desperté y sufrí el desencanto, constaté la muerte de los dioses, la transformación de la posesión en pulsión, fervor, impulso interior tendente a la exteriorización. Ahora, ya viejo, me esfuerzo por entusiasmarme para no sucumbir al frío de vivir, a la amenaza de la muerte. En ocasiones, me entusiasmo con una idea, un pensamiento, un razonamiento, una persona, una situación, una sonrisa, un gesto, un abrazo, una mirada…me abismo en la voluntad de descongelar mi mundo y sentir, aunque sea solo por un instante, el roce cálido de la vida. 

 


 

lunes, 29 de diciembre de 2025

Escribir. Aforema 2031

 

 Y YO NO QUIERO...Y YO QUIERO...

Escribir es reinventar el pasado para que el presente tenga sentido
                    Y yo no quiero morir escribiendo
Ni vivir instalado en la escritura como en un refugio 
             en un hogar donde se cobijen mis silencios y se estrellen mis gritos
Escribir es crear el presente y forjarse un destino
Y yo quiero morir escribiendo o leyendo o pasar páginas cifrando o descifrando símbolos instalado en la escritura como una aventura en un espacio abierto donde estallen mis silencios y se explayen mis gritos
Escribir es impregnarse de presente para obviar el futuro y cortar el paso a las amenazas del pasado
Escribir es citarse con el pasado 
en ese punto único en el que somos y no somos
          a la misma hora 
          en el mismo lugar 
          a la misma distancia
De ese punto único que es también tan diferente a sí mismo
No quiero morir escribiendo
No quiero zambullirme en las palabras ni ser vertedero de cáscaras de recuerdos secos
No quiero pasar los días buscando la palabra justa mientras desatiendo la llamada que nace en una voz aquí tan cercana 
         casi a mi lado 
         junto a mi almohada
No quiero morir escribiendo que siempre frente al dolor uno está solo
No quiero la ausencia de palabras que son siempre las más absurdas
No quiero morir escribiendo tanta palabra sin tu nombre en mi mano

Sinvergonzonería

Canción de cuna 

 

Me cago en los políticos de hogaño

Como me cagué en los caudillos de antaño

Mandarines carentes de éticas y políticas

Macerados por la inevitable razón de Estado

Renacen como hipóstasis de la inepta nulidad

Que asegura su madurez y su vejez y la vida de sus retoños 

Con sueldos vitalicios y prebendas inmerecidas

Socialistas o liberales, extremos a diestra y siniestra

Viven del cuento con la aquiescencia de sus acólitos y sus cómplices  

En el jardín de las delicias de la sinvergonzonería llamado Cleptolandia

Y luego a mí me hablan de sacrificios que son más bien sacrilegios 

De recortes que son un modo de emprenderla a navajazos con la nómina

Estos liberosocialistas de derecha a izquierda 

Merecen que les muerda hasta que se le sequen las venas

Ah! son colegas aquí en Cleptolandia

Así que no me preguntes, amiga mía, dónde está el chorizo 

pues son legión y nos joden la vida desde la derecha y desde la izquierda  

con sus martillos y sus hoces, con sus palomas y sus libertades 

porque son suyas, hasta la de tomarnos el pelo, la sangre, la pasta 

y lo poco que queda en la olla